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Abril-Martorell pide apoyo sindical para sacar adelante su plan de ajuste de la plantilla en Indra

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La empresa de tecnología y consultoría Indra sigue adelante en su plan de definir y concretar antes de que termine el año un ERE que podría afectar a una parte importante de la plantilla. El último movimiento de la compañía que preside Fernando Abril-Martorell es el inicio de un periodo de diálogo con los sindicatos para poner número a ese plan.

Precisamente, Indra anunció en el mes de julio, en la presentación de sus resultados, un plan de acción para superar sus actuales dificultades relacionadas con la crisis económica, adaptarse a las nuevas condiciones de mercado y de demanda, eliminar ineficiencias y mejorar su competitividad.

Según fuentes internas de la compañía consultadas por Escudo Digital, la parte más importante de este plan de acción es una profunda transformación de la plantilla, que incluiría precisamente una fórmula que permita reducir significativamente la masa laboral con planes especiales de bajas incentivadas y buenas condiciones de salida para los trabajadores que se acojan.

Con una plantilla cercana a los 50.000 trabajadores en todo el mundo, las fuentes consultadas apuntan a un objetivo final cercano a un 10% de reducción, algo que podría afectar a entre 4.000 y 5.000 personas. Sería el segundo ajuste de plantilla en los últimos cinco ejercicios y en este caso la argumentación fundamental serían los efectos de la Covid-19.

La necesidad de involucrar a la representación sindical

Las mismas fuentes señalan que para tener éxito en este plan de bajas, el presidente de Indra ha puesto en marcha una estrategia especial que tiene como propósito involucrar y hacer partícipes de primera mano a la representación sindical. De ahí la apertura en los próximos días de una mesa de diálogo con los sindicatos de la que se espera que apoyen dichas medidas sin las cuales, como asegura la propia compañía, su futuro sería inviable.

El gran escollo con el que se encuentra Abril-Martorell para sacar adelante este plan es la postura de la SEPI, que con su casi 20% de participación se niega a oír hablar de reducción de plantilla, y más en las actuales circunstancias de pandemia. Por eso, para convencer a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, resulta fundamental que los sindicatos apoyen esta propuesta.

Hay que recordar que el presidente de Indra ya intentó sacar adelante en plena primera ola de pandemia un ERTE que afectaba a una parte importante de la plantilla y que fue parado en seco, como ya contó Escudo Digital, por el Gobierno, que no deseaba que se extendiera el ejemplo en otras empresas semipúblicas.

Ahora el veterano ejecutivo vuelve a la carga con este nuevo plan anunciado antes de verano, y que incluye la mencionada "transformación de la plantilla" motivada por los cambios estructurales del negocio y de la caída de las ventas en casi todos sus mercados. La batalla está servida.

Reorientación de la inversión en CAPEX y ajustes de balance

La compañía, según Europa Press, pretende también reorientar la inversión en CAPEX y ajustes de balance. En concreto, esta acción tiene como objetivo reorientar las inversiones sobre los productos existentes, adaptándolos a las nuevas necesidades estructurales de los clientes y eliminando las tecnologías antiguas. Para ello, la compañía ha analizado y estimado los retornos de cada uno de sus productos, agrupándolos en cuatro categorías: productos a impulsar, estimular/afianzar, transformar/cambiar su propuesta de valor, y despriorizar.

El deterioro de activos intangibles como resultado de los productos a despriorizar y a transformar su propuesta de valor asciende a -86 millones de euros, correspondiendo -55 millones de euros a Minsait (negocio de tecnologías de la información) y -31 millones de euros a Transporte y Defensa. Este ajuste supondrá un impacto positivo en el EBIT de 25 millones de euros anuales desde 2021.