Radiografía de la mente de los ciberdelincuentes: ¿tienen un tipo de personalidad?

La personalidad de los piratas informáticos se ha investigado muy poco, pero un nuevo estudio lo ha hecho y ha conseguido proporcionar una imagen matizada de sus rasgos.

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Ciberdelincuentes/Hackers (Imagen de Pete Linforth en Pixabay)
Ciberdelincuentes/Hackers (Imagen de Pete Linforth en Pixabay)

Los ciberdelincuentes suelen ser catalogados como personas antisociales, solitarias y adictas a la informática. Sin embargo, estas etiquetas no son más que estereotipos y lo cierto es que muy pocos estudios han puesto en el punto de mira la personalidad de los piratas informáticos. Una nueva investigación sí lo ha hecho y ha conseguido arrojar luz al respecto, proporcionando una imagen matizada de los rasgos de personalidad de los ciberdelincuentes.

¿Existe una personalidad ciberdelincuente? Pregunta el título de este estudio, publicado recientemente en la plataforma digital y base de datos científica Science Direct. Para averiguarlo, ha comparado los rasgos de personalidad de los ciberdelincuentes, con los de los delincuentes convencionales y con los de personas comunes contando con la participación de más de 1.000 personas pertenecientes a estos tres grupos.

Su método ha consistido en utilizar una muestra de 261 ciberdelincuentes, otra de 260 delincuentes convencionales –ambas elaboradas con la colaboración de la fiscalía pública de los Países Bajos– y  una tercera muestra comunitaria de 512 individuos, y en compararlas en los principales dominios de la personalidad del modelo "HEXACO" (acrónimo en inglés de Honestidad/Humidad, Emocionalidad, Extraversión, Cordialidad, Escrupulosidad y Apertura a la experiencia), así como en sus facetas subyacentes. El modelo HEXACO contiene un total de 96 elementos que miden los seis dominios principales de la personalidad (16 elementos cada uno) y las 24 facetas subyacentes (cuatro elementos cada uno).

Estos son los rasgos de la personalidad de los ciberdelincuentes

A la luz de los resultados, los autores del estudio, cuatro profesores de Universidades de Alemania y los Países Bajos, han determinado que los ciberdelincuentes y los delincuentes tradicionales comparten algunos rasgos que pueden ayudarlos a realizar actividades delictivas, como niveles bajos de modestia, miedo y flexibilidad, pero que los primeros tienen una puntuación significativamente más baja que los segundos en extraversión y significativamente más alta en escrupulosidad y apertura a la experiencia.

Además, la investigación ha concluido que los ciberdelincuentes destacan por tener un nivel especialmente alto en diligencia, una faceta de la conciencia, y que son más similares a la muestra de la comunidad que a los delincuentes en los principales dominios de personalidad y también en rasgos que pueden fortalecer su capacidad o tendencia para cometer ciberdelitos, como niveles más altos de paciencia, perfeccionismo y prudencia.

"En resumen, parece haber una personalidad ciberdelincuente específica que se caracteriza por rasgos de personalidad tanto convencionales como criminales. En línea con el modelo 'Situation-Trait-Outcome Activation' (STOA), el contexto cibernético parece requerir rasgos de personalidad que permitan a los delincuentes tomar todos los pasos tediosos y técnicos necesarios para prepararse (situación de activación) —y cometer (rasgo activación) — estos ciberdelitos. Aún así, varios rasgos de personalidad criminal, tales como creerse por encima de la ley y no tener miedo a ser atrapados, son necesarios para poder victimizar a otros", señala el estudio en su conclusión.

Comparativa de los ciberdelitos y los delitos convencionales

La investigación también compara los delitos convencionales con los ciberdelitos y comienza resaltado mientras que "la mayoría de los delitos fuera de internet han mostrado una disminución constante en las últimas décadas en la mayoría de los países occidentales", los ciberdelitos están experimentando aumentos constantes en los últimos años, tal y como muestran tanto las encuestas como las estadísticas oficiales.

"Los delitos fuera de línea y los delitos cibernéticos también difieren en varias formas significativas, a pesar de su naturaleza común de violación de reglas y falta de ética y el daño que causan a las víctimas. El ciberespacio es un contexto único en el que las interacciones tienen una naturaleza diferente a la del mundo offline. Por ejemplo, los delincuentes y las víctimas no necesitan tener contacto físico en el ciberespacio, lo que puede reducir el umbral para cometer delitos cibernéticos. Además, el ciberespacio puede requerir habilidades o características específicas que los delitos fuera de línea no requieren. Esto plantea la pregunta de si décadas de conocimiento consolidado sobre las características de los delincuentes todavía se aplican a esta categoría de delincuentes comparativamente nueva ", indica el documento.

Otras diferencias entre los delincuentes y los ciberdelincuentes

En este sentido, subraya que los estudios anteriores que se han centrado en los delincuentes convencionales muestran que tienden a ser personas impulsadas en recompensas a corto plazo a expensas de considerar las consecuencias a largo plazo, que tienen niveles modestos de educación y de registros de empleo, que exhiben una autorregulación deficiente y que suelen llevar un estilo de vida irregular caracterizado por abusar de las drogas y alcohol y tener dificultades para relacionarse. Asimismo, remarca que la poca investigación que se ha realizado sobre los ciberdelincuentes indica que tienen una mayor capacidad para autorregular su comportamiento, son más diligentes, menos propensos a consumir drogas y alcohol, y muchos de ellos no están motivados por ganancias financieras, sino que pueden cometer delitos por curiosidad, por emoción o simplemente porque disfrutan del reto de irrumpir los sistemas informáticos.

El objetivo de este nuevo estudio ha sido profundizar sobre las características de la personalidad de los ciberdelincuentes y, según sostienen sus autores, ha conseguido proporcionar "una comparación única y nueva" y un mayor conocimiento de los rasgos de la personalidad de los ciberdelincuentes. No obstante, advierten que los resultados deben replicarse en otras muestras de delincuentes y población general.

"Comparaciones similares con tecnologías de la información profesionales podría brindar información valiosa sobre cómo podemos guiar a los ciberdelincuentes lejos del crimen", apuntan en su conclusión.