Alemania somete a Google a un mayor escrutinio antimonopolio

El regulador de competencia germano ya ha comenzado a investigar cómo usa los datos personales y "Google News Showcase".

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Google, también bajo el punto de mira de Alemania por posibles prácticas anticompetitivas.
Google, también bajo el punto de mira de Alemania por posibles prácticas anticompetitivas.

El regulador de competencia de Alemania, el "Bundeskartellamt", ha anunciado este miércoles que va a someter a Google y a su empresa matriz, Alphabet, a un mayor escrutinio utilizando las nuevas leyes antimonopolio que entraron en vigor el año pasado y que le permiten "intervenir antes y de manera más eficaz" contra las prácticas anticompetitivas

"Desde enero de 2021 tenemos un nuevo instrumento para monitorear las grandes empresas digitales. En menos de un año, hemos tomado la primera decisión oficial basada en esta disposición y hemos determinado que Google es de suma importancia en todos los mercados", ha subrayado el presidente del Bundeskartellamt, Andreas Mundt, en el comunicado que ha emitido el organismo para informar de esta decisión.

Para Mundt supone un "paso muy importante" ya que a partir de ahora, y durante los próximos cinco años, el Bundeskartellamt va a poder tomar medidas contra prácticas específicas de Google que incurran en conductas anticompetitivas. Asimismo, ha adelantado qué es lo que ya han empezado a investigar y que también tienen abiertos otros procesos similares contra otros gigantes tecnológicos.

"Ya hemos comenzado a analizar el procesamiento de datos personales de Google y a abordar el problema de 'Google News Showcase' con más detalle. Al mismo tiempo, estamos llevando a cabo enérgicamente otros procedimientos contra Amazon, Apple y Meta, anteriormente Facebook", ha apuntado el presidente del Bundeskartellamt.

En el comunicado, el regulador de competencia alemán insiste en que Google "es de suma importancia para la competencia en los mercados" y sostiene que su poderosa posición económica da lugar "a un ámbito de actuación en los mercados que no está suficientemente controlado por la competencia".

La autoridad federal también ha argumentado que Google tiene una posición dominante en el mercado de búsquedas por Internet de Alemania, con más de un 80% de cuota de mercado. Además, ha señalado que tiene una influencia significativa sobre el acceso de otras empresas a sus usuarios y clientes publicitarios (por ejemplo, a través de la Búsqueda de Google, YouTube, Android o Play Store) y esto le permite poder imponer reglas y condiciones a otras compañías en los diferentes mercados. Además, indica lo siguiente:

"Debido al amplio alcance de sus servicios, Google también tiene un excelente acceso a datos relevantes para la competencia. La gran base de usuarios de Google, sus servicios publicitarios ampliamente utilizados y la gran cantidad de datos de usuarios que puede recopilar en todos los servicios y, en parte, también en todos los dispositivos, permiten a Google no solo comercializar anuncios específicos, sino también desarrollar continuamente sus servicios".

El Bundeskartellamt también señala que Google ha anunciado que no va apelar su decisión, pero que no ha declarado estar de acuerdo con los hechos que se han establecido para tomarla ni con las conclusiones que se han extraído de estos hechos.

Google ya se ha pronunciado públicamente

Según informa TechCrunch, Google no ha tardado en pronunciarse públicamente sobre esta decisión del Bundeskartellamt.

"Las personas que utilizan nuestros productos y servicios esperan que llevemos un negocio responsable y que estemos regulados. Confiamos en que cumplimos con las reglas y, en la medida en que los cambios sean necesarios, continuaremos trabajando de manera constructiva con el FCO (el Bundeskartellamt) para encontrar soluciones que permitan que las personas y las empresas en Alemania continúen usando nuestros productos", ha declarado un portavoz de Google.

Finalmente, cabe recordar que Google ya ha sido investigado por otros reguladores europeos y esto le ha costado varias multas millonarias. Entre ellas se encuentran la de 7 millones de euros de la Autoridad de Protección de Datos de Suecia (DPA), la de 220 millones de euros del regulador antimonopolio de Francia y las tres que le ha impuesto la Comisión Europea en tan solo tres años (en 2017 de de 2.800 millones de dólares, en 2018 de 5.000 millones de dólares y en 2019 de 1.700 millones de dólares).