Juan Gómez, presidente de la Asociación Nacional de Vigilantes de Seguridad Privada.

Opinión

¿Tienen la UE y los EE.UU. los mismos criterios en materia de Seguridad Privada que España?

Presidente de la Asociación Nacional de Vigilantes de Seguridad Privada.

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Vigilante de seguridad en Nueva York. Imagen de recurso.
Vigilante de seguridad en Nueva York. Imagen de recurso.

Muchos nos quejamos en nuestro país de la deriva de la Seguridad Privada, pero lo cierto es que en Europa, salvo alguna excepción, no están mejor.

Esto no nos debe consolar (ya se sabe que mal de muchos…) y lo que tenemos que hacer es tomar conciencia sobre todo para los próximos días en que debemos elegir a quienes nos representarán en la próximas Elecciones Europeas.

La normativa, en cuanto a Seguridad Privada, difiere de un país a otro dentro de la propia Unión.  Sí es cierto que en líneas generales pudieran ser coincidentes en cuanto a la verificación de Antecedentes Penales, conocimientos en materia jurídica y policial, y también en la superación de exámenes teórico/prácticos que tengan que ver con la citada profesión y la idoneidad en cuanto a la edad para el acceso a ella.

En países de nuestro entorno, como pueden ser Portugal, Francia, Italia e incluso Alemania se echa en falta una Regularización del sector que priorice el control delictivo y la prevención de actos ilegales no deseados.

Faltos de un ordenamiento jurídico, no están muy claramente establecidas las competencias y delimitaciones de una actividad tan importante como la que nos ocupa.

Sí hacen hincapié estos países europeos en la profesión de detective privado y de un modo u otro regulan con unos requisitos formativos y de control la obtención de esta titulación bien es cierto que en algunos casos dependientes de ministerios que nada tienen que ver con el de Interior.

Así pues, dependiendo de la titulación adquirida el detective, puede dedicarse a la investigación comercial, aseguradora, financiera e incluso económica.

Al no tener la Unión Europea una homogenización de requisitos necesarios en cuanto a Seguridad Privada es muy cuestionable que las actuaciones en esta materia por parte de este personal tengan poco peso legal y sean muy dudosos sus intereses y derechos a la hora de proteger su profesionalidad.

No se quiere justificar el estado crítico de la Seguridad Privada en España comparándola con la de otros países, pero se hace necesario un Marco Legal Europeo que actualice y regule una actividad cada vez más demandada y que sumará seguridad a las distintas policías que conforman nuestro entorno haciéndolo más moderno y profesional; un Marco Legal que defienda los intereses de los componentes de la Seguridad Privada en todas las facetas, sobre todo en la jurídica y laboral y en los medios de autoprotección.

¿Cómo es la Seguridad Privada en EE.UU.?

Se encuentra coincidente a la mayoría de países, con un gran crecimiento exponencial en cuanto a empresas y servicios. Esto se debe a que las tasas de reposición de policías no se cumplen y que la delincuencia, como en Europa, repunta peligrosamente. Este caldo de cultivo hace que las empresas de seguridad vean un horizonte abierto e infinito de posibilidades de negocio.

Hay que sumarle a esto que la confianza de los estadounidenses en su policía ha decrecido por distintas razones. Ha habido sucesos en los que han fallecido personas a manos de la policía y que han puesto en entredicho unas actuaciones carentes de toda profesionalidad; tiroteos indiscriminados con resultado de fallecidos, presuntamente por una actuación nefasta de estos uniformados quienes han resuelto altercados o incidencias con un abuso de la fuerza inusitada.

Para el norteamericano, la Seguridad Privada es un plus que fragmenta a la sociedad. Por un lado, están quienes pueden pagársela y, por el otro, los que igualmente están expuestos a robos, agresiones y otros delitos, pero no pueden hacer frente a ese gasto y, por lo tanto, carecen de esa garantía de bienestar extra.

En EE.UU. está permitido que el agente de seguridad porte esposas, chaleco antibalas y un fusil semiautomático considerado letal.

La lentitud de reacción policial en algunos casos denunciada por las personas son las que están decidiendo cada día a más personas a disponer de los servicios de una seguridad privada profesionalizada ,capaz y contundente .

Al igual que ocurre en nuestro país, las tasas de reposición no van acorde con las necesidades actuales y las jubilaciones se van sucediendo sin que las plazas vacantes sean cubiertas. Si se hiciera una auditoría independiente podríamos sorprendernos de las cifras negativas en cuanto a número de esos Cuerpos Policiales y de nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.

Todo ello, sumado a la gran espiral delincuencial de ambas partes del charco,  genera un brutal negocio que empresarios de la seguridad están aprovechando al máximo. Peleas tumultuosas, agresiones indiscriminadas, violaciones, robos con violencia, asesinatos, todo ello día a día generan un halo de inseguridad que hace subir el volumen de negocio de estas empresas.

A un lado y a otro del Atlántico se debe plantear un gran Pacto sobre la seguridad privada que haga que ese volumen de negocio sea fiscalizado por un Ente independiente que erradique las prácticas irregulares de muchas de estas empresas en cuanto a la explotación de sus trabajadores y que a la vez controle los aspectos de la propia seguridad de estos profesionales, dotándoles de los medios necesarios para el desarrollo de sus funciones, sin menoscabo de la utilización de cualquier arma que se requiera en función de la peligrosidad del servicio. Un Ente independiente de Ministerios o políticos, que siempre tenderán a generar más problemas que soluciones.

La Seguridad Privada necesita un resurgimiento acorde a los tiempos que nos está tocando vivir. No se puede ir por detrás de los delincuentes, sino por delante.  Con las suficientes medidas que hagan minimizar una situación que cada día vemos más violenta y que suma a la sociedad en una permanente ansiedad.

En sociedades modernas y democráticas el estado de bienestar de los ciudadanos pasa por una salvaguarda  en todos los sentidos. Se debe priorizar la seguridad de las personas y la inviolabilidad de su propiedades y negocios. Para ello se necesita contar con una seguridad privada que complemente y aumente ese concepto en cuanto a colaboración activa con las policías existentes y transmitan a la sociedad una imagen real de sociedad segura.

En la Seguridad Privada queda mucho camino por recorrer, muchos conceptos que erradicar y muchos logros por conseguir. Nuevos retos deben concienciarnos para entre todos lograr ser vistos como esos garantes de una sociedad más protegida y segura en cualquier país del mundo.