Miguel Ángel García

Opinión

Vuelta al cole: cuando el cruce de declaraciones sorprende al mismo Covid-19

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Pasillo vacío de colegio
Pasillo vacío de colegio

El cruce de declaraciones, cuando no de acusaciones, que losdistintos colectivos afectados están vertiendo evidencia cómo crece el grado depreocupación por la seguridad de los estudiantes a falta de algo más de dossemanas para comenzar el nuevo curso.

Una preocupación que, como todo, se traslada al campo de lapolítica, desde donde una vez más se corre el riesgo de que las decisiones que setomen -y ya es hora de que se vaya haciendo-, o que las medidas que sesoliciten por parte de la oposición, tengan más que ver con estrategias departido que con la necesidad de proteger a los jóvenes estudiantes y a susfamilias.

Si no fuera porque el problema ante el que nos encontramos es demasiado grave cabría incluso ilustrar lo que sucede con una viñeta en la que el Covid-19 apareciera con cara de extrañeza diciendo algo así como “estos humanos están locos”.

Y es que en un día en el que el Ministerio de Sanidad registra 3.715 nuevos contagios, y 127 fallecidos, las dudas de que los colegios vayan a estar preparados para su apertura a primeros de septiembre -si la situación lo permite- no pueden estar más justificadas.

Dudas que comparte la OCU, que ha solicitado a lasautoridades educativas que "aclaren cuanto antes los protocolos deseguridad previstos”; es decir, si van a limitar el aforo máximo de alumnos(medida que precisaría de más espacio y mayor capacidad docente que habría queencontrar); si protocolizarán la desinfección y ventilación regular de lasaulas o la toma de temperatura a alumnos y personal docente; si estableceránuna separación mínima entre pupitres; si deben adecuar las instalaciones parafavorecer el lavado frecuente de manos; si van a dictar una norma para el usode mascarillas por parte profesores y alumnos según su edad, etc.

Preguntas que, de momento, no tienen respuesta por parte delas autoridades y que, en el caso de la Comunidad de Madrid (uno sepregunta por qué en Madrid sí y en Extremadura no, por citar otra comunidad),ya ha llevado a los sindicatos (CC.OO., UGT, CGT y STEM) aconvocar una huelga de profesorado por no haber “previsto ni las medidasadecuadas ni el imprescindible incremento de recursos".

Estos paros, según han adelantado los sindicatos, se produciránel 4 de septiembre en las escuelas infantiles, el 8 en Educación Infantil yPrimaria y centros de Educación Especial; el 9 en Institutos de EducaciónSecundaria y Formación Profesional; y el 10 de forma conjunta en todos losniveles y enseñanzas de la Educación Pública.

Y a esta propuesta de huelga ha respondido -todo en el mismodía en el que se anuncian los citados 3.715 contagios- el consejero de Sanidadde la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, diciendo que antes deconvocar paros "hay que conocer exactamente cuáles van a ser lascondiciones de apertura de los colegios", y trasladando parte de estaesperada decisión con los otros responsables. “Hay también una parte de esadecisión que tiene que tomar tanto el Ministerio de Sanidad como el Ministeriode Educación", ha resaltado.

Pero eso no es todo. Porque este mismo día la ConfederaciónEstatal de Asociaciones de Estudiantes (Canae) ha reclamado al Gobiernocentral y las comunidades autónomas (CC.AA.) que la vuelta a las aulas enseptiembre sea una "prioridad política", entendiendo prioridadpolítica como un asunto urgente en la agenda, no como una prioridad a la quetratar con criterios de oportunidad política.

Y, por si fuera poco, las principalespatronales de centros educativos concertados y privados también en este mismodía han levantado su voz pidiendo una 'vuelta al cole' presencial en septiembresi la situación sanitaria lo permite. Así lo han hecho las EscuelasCatólicas en boca de su secretario general, José María Alvira; laConfederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) por medio de supresidente, Alfonso Aguiló; ola Asociación de Colegios Privados e Independientes (CICAE), cuyadirectora general, Elena Cid, ha puesto derelieve que, "durante los meses de junio y julio, los colegios handiseñado protocolos organizativos individuales y preparados para los diferentesescenarios posibles".

Esbastante obvio que todas las partes implicadas están hablando de la mismaproblemática, aunque parezca que lo hagan mientras dan vueltas alrededor de esta, como si sevieran desplazados por una fuerza centrífuga que les impidiera acercarse al centro.

Cuando eso sucede, por si hay alguna duda, lo que hay que hacer es pararse, dejar que esa energía pierda fuerza, y, después, reemprender el camino recto hacia ese epicentro desde el que, juntos, deben de ser capaces de asegurar la protección de nuestros estudiantes y de sus familias frente al coronavirus. Con sentido común, capacidad de diálogo, amplitud de miras y, sobre todo, con rapidez, pues se echa el tiempo encima.

Miguel Angel García es director de Escudo Digital.

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