Un PERTE en la Industria de Defensa española (2): Trubia se lo merece

Un PERTE en la industria de Defensa coincide y cumple los mismos objetivos que los del sector del automóvil, del naval o del aeroespacial.

Ramón C. Riva.

Ex militar y experto en Seguridad.

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Representación nube de combate Indra programa FCAS.
Representación nube de combate Indra programa FCAS.

La propia página web del Gobierno de España define los PERTE (Proyectos estratégicos para la recuperación y transformación económica) como “proyectos de carácter estratégico con gran capacidad de arrastre para el crecimiento económico, el empleo y la competitividad de la economía española, con un alto componente de colaboración público-privada”.

Un PERTE en la Industria de Defensa en estos momentos –cabe repasar la situación geopolítica mundial- coincide y cumple los mismos objetivos que los PERTEs del automóvil (con fuerte tracción sobre otros sectores económicos), naval (diversificar el sector hacia nuevos productos, su digitalización, y la capacitación de sus empleados) y aeroespacial (mejor posicionamiento estratégico de la industria radicada en España y financiar actividades de I+D+I que generen un efecto de arrastre sobre toda la cadena de valor).  Más aún cuando tiene lazos troncales con los tres anteriores y puede ayudar a ejercer un mayor liderazgo de este ecosistema industrial, dentro del marco común OTAN y Europa.

Es necesario, primero, porque lo necesitamos ya, y más aún como nos encontremos en una segunda zona de conflicto, en un mundo con muchas más tensiones que hace 10 años.

Solo quiero resaltar, como indica la prestigiosa Revista USA 19fortyfive a raíz de la invasión rusa de Ucrania, y el correspondiente apoyo por parte de Estados Unidos y los países europeos, el gigante norteamericano –por ejemplo– se está quedando sin inventario de repuesto para su propia defensa.

Inventario militar de repuesto.
Inventario militar de repuesto.

La base industrial podría tardar hasta cinco años en producir suficientes rondas para reponer las existencias estadounidenses. Y no se trata solo de proyectiles de cañón, los misiles Javelin y Stinger podrían tardar entre seis y ocho años en normalizarse para el inventario de EE.UU.

Algo similar puede empezar o estar ya produciéndose en la defensa europea. Agravado por las nuevas peticiones de ayuda ucraniana, donde su solicitud de 300 nuevos tanques occidentales, entre 600 y 700 nuevos vehículos de combate de infantería y 500 nuevos obuses podría ayudar a ganar la guerra a Rusia, en realidad el general Zaluzhny (Ucrania) no está pidiendo ayuda, está pidiendo un nuevo ejército. Por ejemplo, España dispone de 219 carros combate Leopard 2E (los más modernos) similares a los que solicita Ucrania.

Al comienzo del conflicto Ucrania tenia 900 carros de combate de la era soviética, a los que añadir más de 300 tanques soviéticos modernizados enviados por los aliados europeos de Ucrania.

Un tanque de batalla es el vehículo militar más complejo en términos de mantenimiento en tierra, y habitualmente un tercio de todos los tanques en una situación de batalla están en mantenimiento en un momento dado.

Como ejemplo de lo que hablamos podemos citar a la empresa de la industria de defensa franco-alemana KNDS, la cual abrió en noviembre un centro de mantenimiento en Eslovaquia para reparar equipo militar como la artillería de obuses César, los sistemas antiaéreos Gepard y los sistemas de cohetes de lanzamiento múltiple Mars II enviados al frente de batalla ucraniano.

Este PERTE también es necesario, en segundo lugar, porque somos realmente buenos y competitivos en la Industria de Defensa, sobre todo en soportes de movilidad.

Si hablamos de un carro de combate, por ejemplo, sus principales características deben ser potencia de fuego (armamento), movilidad (propulsión) y protección (blindaje). Las dos últimas están localizadas en lo que popularmente se conoce como barcazas. Y en este sector, sobre todo en Trubia y Sevilla, somos muy buenos y reconocidos. Con la industria aeronáutica (Airbus Defensa: El A400M "Atlas" es el avión de transporte más avanzado, probado y certificado disponible ahora mismo) o naval (Navantia y sus empresas colaboradoras, donde y solo como ejemplo encontramos el programa de submarinos S80, por sus características especiales lo sitúan como uno de los submarinos convencionales más avanzados del mundo. Más de 15 países ya se han interesado por tenerlos o coproducirlos) nos ocurre lo mismo.

Submarino S80.
Submarino S80.

Independientemente del armamento con el que luego vayamos a dotarle, uno de los mejores ejemplos son las fragatas clase F100, de las que destacan su maniobrabilidad, blindaje y ser el soporte del sistema AEGIS (Lockheed Martin).

Uno de los mejores ejemplos es el TESS Defence, que “nace como claro ejemplo de colaboración industrial en el sector defensa, con el firme objetivo de salvaguardar capacidades estratégicas españolas mediante la gestión de programas competitivos que contribuyan al interés nacional.” Integrada por Escribano Mechanical & Engineering S.L., Indra Sistemas S.A., Santa Bárbara Sistemas S.A. y Sapa Placencia S.L. El Programa de suministro de 348 Vehículos de Combate sobre Ruedas (VCR8x8 Dragón) para el Ejército de Tierra puede suponer el punto de partida para proyectos similares y de futura colaboración con otros países amigos y aliados.

Presentación de los siete primeros vehículos VCR 8x8 ´Dragón´ de la serie y los cinco demostradores tecnológicos.
Presentación de los siete primeros vehículos VCR 8x8 ´Dragón´ de la serie y los cinco demostradores tecnológicos.

Y en tercer lugar es necesario porque la propia sociedad y las administraciones más locales empiezan a ser conscientes de la importancia de la Industria de Defensa, en el freno de la emigración del talento y la potenciación de sus zonas.

Este año, por ejemplo, es el primer año donde la Junta de Andalucía va a participar en la Feria Internacional de la Defensa y Seguridad FEINDEF 2023 con un stand institucional, a través de la Agencia Andaluza del Conocimiento.

La Junta quiere convertir a Andalucía en el primer nodo innovador en materia de defensa en España, y expone como referencia “el tejido implantado en provincias como Cádiz, con Navantia, entre otras; Sevilla, con, por ejemplo, Airbus, Santa Bárbara Sistemas o Iturri; Málaga, con MADES o convirtiéndose ya en la capital europea de la ciberseguridad; Granada, donde se ubican, entre otras, la Fábrica de Municiones de Granada de la compañía eslovaca MSM GROUP. Junto a ellos llevan a cabo su labor los clústeres marítimo-naval de Cádiz y el de Andalucía Aerospace en Sevilla.  Este entramado se completa con la ubicación en la región de unidades militares experimentales como es la Brigada 2035 en Almería y la futura Base Logística del Ejército de Tierra en Córdoba”.

Y si en el artículo anterior hacia un emocionado homenaje a la Fábrica de Cañones de La Cavada, Cantabria, tierra natal de mi madre, hoy se lo quiero hacer a los “vecinos” de Trubia (Oviedo), donde en 1925 se construyó el primer carro de combate de fabricación española, y como ahora con FEINDEF, fue enviado a Madrid a la Feria de Muestras.

Si sus promotores, el capitán Carlos Ruiz de Toledo (artillería), el maestro de la Fábrica de Artillería de Trubia, Rogelio Areces, y el comandante Víctor Landesa Doménech (futuro cofundador de Caolines de Lage), quienes lo hicieron sin apoyo institucional pero con la complicidad de la fábrica -puro instinto español de la época-, visitasen hoy los talleres, se asombrarían de ver las barcazas del 8x8 Dragón o de los primeros Sabrah ASCOD (en inglés siglas de Austrian Spanish Cooperation Development) para enviar a Filipinas.