Operación policial internacional contra el extremismo violento en redes sociales

Catorce países han participado en una operación conjunta para detectar y señalizar contenidos terroristas difundidos en redes sociales.

Anahí Di Santo.

Periodista.

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Violencia online.
Violencia online.

La Unidad de Referencia de Internet de la Unión Europea (EU IRU, por sus siglas en inglés) de la Europol ha coordinado el segundo Día de Acción de Referencia contra el contenido violento de extremistas de derecha y terroristas en línea, en la que se han detectado más de 831 artículos en 34 plataformas.

Según informa Europol, los materiales referidos incluyen contenido "producido por" o "que favorece a" organizaciones extremistas de derecha proscritas. Se han identificado transmisiones en vivo, manifiestos, reclamos y celebraciones de ataques, entre otros tipos de propaganda. Este material es enviado a los proveedores de servicios en internet, invitándolos a evaluar y eliminar el contenido que infrinja sus términos de servicio, del mismo modo que estimulan a las plataformas a reforzar sus protocolos de moderación para evitar este tipo de abusos en el futuro.

De esta acción, llevada a cabo el 15 de diciembre pasado, han participado unidades especializadas de España, Dinamarca, Francia, Alemania, República Checa, Hungría, Irlanda, Italia, Malta, Países Bajos, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia y Reino Unido.

Una de las principales preocupaciones detrás de este tipo de iniciativas es el reclutamiento en línea y la radicalización de grupos de extrema derecha violenta, que los expertos en seguridad señalan que continúa en aumento.

Se han identificado transmisiones en vivo, manifiestos, reclamos y celebraciones de ataques, contenidos que podrían inspirar a otros extremistas, según las experiencias de ataques recientes.

Este análisis de Europol ha tomado como referencia los ataques ocurridos Estados Unidos, en el que un tirador disparó contra un supermercado y asesinó a 10 personas en mayo pasado, y en Eslovaquia, donde un joven mató a tiros a dos personas en un bar y luego se suicidó, ocurrido en el mes de octubre. En ambos casos los autores de las masacres dejaron manifiestos con incitaciones al odio, ideas racistas, supremacistas blancas, contra los judíos y la comunidad LGBTIQ+, y en los que detallaban sus planes del ataque. Los agresores responsables de esos ataques “formaban parte de comunidades transnacionales en internet y se inspiraron en otros terroristas y extremistas de derecha violentos", señala Europol, destacando la importancia de la moderación de contenidos en las distintas plataformas.

En octubre pasado, tras el tiroteo en Eslovaquia, la vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de Estado de Derecho, Vera Jourová, había acusado a la ultraderecha de servir como "instrumento" para la polarización de las sociedades europeas. "Para conservar unas elecciones justas y libres la Comisión Europea presentó una propuesta legislativa sobre la transparencia y la publicidad política", porque la gente "tiene que saber por qué está viendo un anuncio político y quién lo está pagando", expresó Jourová en un debate del Parlamento Europeo sobre el blanqueamiento de la extrema derecha. En esa misma ocasión, los eurodiputados habían condenado, en su mayoría, el avance de narrativas propias de grupos extremistas de derechas y alertaron del apoyo dado por partidos y políticos liberales y conservadores.