Ucrania prevé un inminente ataque de Rusia y los rusos también tienen sus temores

Mientras desde Kiev apuntan que Moscú podría lanzar una ofensiva a principios de 2022, desde Rusia también contemplan riesgos.

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Conflicto entre Ucrania y Rusia
Conflicto entre Ucrania y Rusia

Las tensiones entre Ucrania y Rusia han ido en aumento desde el pasado mes de marzo, cuando Moscú comenzó a movilizar tropas al otro lado de la frontera ucraniana haciendo tambalear el alto al fuego acordado en 2015 en Donbás (en el este de Ucrania). Esta región es precisamente el escenario de un conflicto que estalló en 2014, poco después de que Rusia se anexionara a Crimea, y que ha enfrentado a las fuerzas de Kiev y a los separatistas prorrusos, que se consideran apoyados política y militarmente por el Kremlin, cobrándose más de 13.000 vidas hasta la fecha.

Desde la pasada primavera, Rusia no ha cesado sus maniobras militares en la frontera con Ucrania y ya ha desplegado a más de 90.000 militares con armamento, desatando la alarma de Estados Unidos y de otros países de la OTAN, y elevando también la alerta de Kiev. De hecho, el responsable de Inteligencia de Ucrania, Kirill Budanov, ha asegurado estos últimos días que Rusia ya ha concentrado a más de 92.000 militares cerca de sus fronteras y lo que es peor, que está convencido de que se está preparando para lanzar una ofensiva que tendrá lugar a finales de enero o a principios de febrero de 2022.

Budanov ha compartido esta sospecha en una entrevista con Military Times en la que también ha instado a Estados Unidos a prestar más ayuda a su país antes de que se desate el conflicto y sea demasiado tarde.

"Necesitamos más ayuda. Ningún país, excepto Ucrania, tiene una guerra abierta con Rusia. Y se mantiene durante siete años. Por eso estamos seguros de que Estados Unidos debería darnos todo lo que no hemos obtenido antes. Y en este momento, ahora es el momento adecuado porque después podría ser muy tarde", ha declarado el jefe de inteligencia ucraniano.

Los riesgos que contemplan desde Rusia

El Kremlin, por su parte, no ha negado los movimientos militares pero ha calificado las sospechas de un potencial ataque como "alarmistas" y ha culpado a la OTAN de realizar ejercicios militares en el Mar Negro, frente a las costas de Crimea.

"En los últimos tiempos, hemos visto un fortalecimiento considerable de las actividades militares y de otro tipo de la OTAN en la región de los mares Negro y Azov, en la dirección occidental y en la región ártica", ha señalado el subsecretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Alexander Grebenkin, en una entrevista con el diario Rossiiskaya Gazeta que recoge la agencia de noticias rusa Tass.

Grebenkin ha reconocido que la situación en varias zonas de la frontera de Rusia y Ucrania "sigue siendo complicada" y ha asegurado que se está desarrollando "en medio del aumento de la presión militar, política, económica y de información sobre Rusia por parte de Estados Unidos y sus aliados".

El alto funcionario del Consejo de Seguridad de Rusia también ha compartido su temor ante los riesgos de que miembros de organizaciones terroristas y extremistas internacionales puedan infiltrarse en Rusia.

"El nivel de amenazas en la frontera vinculadas con posibles conflictos armados e incidentes en la frontera estatal no está disminuyendo", ha afirmado Grebenkin. "Hay riesgos de que miembros de organizaciones terroristas y extremistas internacionales, así como actividades subversivas y herramientas de ataques terroristas puedan infiltrarse en Rusia", ha añadido, justificando esta idea en el hecho de que "el número de focos de inestabilidad política militar" están aumentando cerca de su frontera.

Según Grebenkin, en los últimos tres años han sido detenidas más de 16.000 personas que se encontraban en las listas de buscados tanto internacionales como rusas, y 112 de ellas fueran arrestadas por actividades terroristas. "Aparte de eso, a más de 28.000 ciudadanos extranjeros sospechosos de estar involucrados en las actividades de organizaciones terroristas internacionales se les ha prohibido ingresar a Rusia durante un largo período", ha afirmado, y ha agregado que en los territorios fronterizos también se han incautado más de 600 armas de fuego, unos 500 kilogramos de sustancias explosivas y más de 120.000 municiones.

Entre otras amenazas, Grebenkin ha nombrado los "intentos de caza furtiva en la región del Lejano Oriente y el Ártico, en los mares de Barents, Caspio, Negro y Azov".

"Más de 800 toneladas de recursos biológicos y productos acuáticos fueron incautados sólo este año. Doce barcos rusos y extranjeros y más de 390 barcos fueron detenidos", ha sentenciado el subsecretario del Consejo de Seguridad de Rusia.