¿Puedo medicarme a partir de los datos que me da mi pulsera inteligente?

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Redactora Jefe de Escudo Digital

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smartwatch with cardiology app and fitness icons vector illustration design
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Antes se decía no eres nadie si no sales en Google, ahora no eres nadie si no tienes un wearable. Sus defensores argumentan que las pulseras inteligentes o wearables les sirve para controlar el ejercicio, el entrenamiento, el ritmo cardíaco, sus marcas de runner, su presión arterial y muchas cosas más. Y la mayor ventaja para sus defensores es que interactúa con su teléfono.

Gadgets y cacharritos los hay a miles, pero la pregunta es si son realmente necesarios, cuáles son efectivos y cuáles un timo -como el que detecta la Covid-19 por la voz-, y si pueden ayudar en el desempeño de las labores médicas. Desde luego, y en esto han coincidido todos nuestros interlocutores, no sirven para automedicarnos.

Escudo Digital ha hablado con diversos expertos para analizar este tipo de adminículos, algunos de ellos avalados incluso por la FDA, y también hemos hemos hablado sobre el futuro de la denominada eHealth o telemedicina, de la que tanto se habla en tiempos de teletrabajo, de sus ventajas e inconvenientes.

Para el Doctor José AntonioMolina Arjona, polímata, neurólogo y humanista, director del Centro de Especialidades neurológicas que lleva su nombre, los supuestos aparatos que miden el estado de ánimo o nuestra mente durante la meditación no son más que la "venta de humo, un fake ", y aunque respeta el derecho de los individuos particulares a comprarse todo tipo de wearables y sus apps, incluso los que prometen las prestaciones más absurdas, compara algunos de ellos con "la baba de caracol y sus propiedades antienvejecimiento".

A la gente, añade "le ha dado por comprar aparatitos para medir algo y que le salgan cositas en los móviles de última generación, y algunas aplicaciones sí miden bien la presión sanguínea, y otros gadgets pueden funcionar incluso para hacer electrocardiogramas, como hacen los holter, pero esto es como comprarse un Ferrari para ir a 80 Km por hora por Madrid. Si lo haces para ligar, muy bien, pero no cuentes que te vaya a servir para mucho más".

Las emociones no pueden medirse, como señalan los detractores de Halo, la nueva pulsera de Amazon, su nuevo dispositivo wearable destinado a competir con Fitbit y Apple Watch.

El artilugio incorpora unafunción llamada Tono que analiza las emociones. Mide la frecuencia cardiaca y los patrones de sueño, pero va más allá: analiza la voz para medir cómo te sientes y la imagen que proyecta ante los demás.

Expertos en Inteligencia Artificial han negado a Business Insider su eficacia y su seguridad.Medir las emociones es imposible, como señala el doctor Molina Arjona: "A lo sumo pueden medir la frecuencia cardiaca y la presión arterial, que puede modificarse mucho por la ansiedad, el enfado o el nerviosismo, y la cantidad de sudor. Sería algo similar a las denominadas máquinas de la verdad, pero de ahí a mostrar las emociones va un abismo. La tristeza no se puede medir".

¿Está en contra el doctor de la telemedicina o la denominada medicina a distancia? Esta es su respuesta: "La medicina a distancia es mala, pero es mejor que nada. Si yo estoy en el centro de África y tengo un problema, viva la medicina a distancia. Pero un médico necesita ver la cara de sus pacientes, el tono de voz, explorarles. Con el confinamiento he visto algunos errores graves que han cometido algunos compañeros".

"Las variables sirven para tomar decisiones, pero la hipermonitorización no creo que sirva absolutamente para nada, primero porque es muy caro", señala el doctor Molina Arjona

Añade Molina Arjona que "los Holter no dejan de ser gadgets muy precisos cuya señal se puede pasar telemáticamente. Seguro que cualquier ingeniero te lo puede hacer y se puede transmitir en tiempo real la frecuencia cardiaca a tu médico". Efectivamente, existen casos como el de una clínica avanzada enEE.UU. que lleva por nombre Go Forward, una de las más avanzadas en lo que llaman Biometrics Monitoring (sensors for vitals monitoring from home), que te permite conectarte a tu hospital a cualquier hora del día, y cualquier día, estés donde estés, y compartir tus constantes si no te encuentras bien, o si quieres hacer una consulta.

"Eso es bueno, pero todo depende de lo relevante de la información. Si tienes múltiples variables -explica el doctor-, pero no tienes múltiples personas y monitorizas todo, puede ser excesivo. Las variables sirven para tomar decisiones, pero la hipermonitorización no creo que sirva absolutamente para nada, porque es muy cara y poco práctica para tomar decisiones relevantes. Sería muchísimo más útil, por ejemplo, hacer un programa gubernamental para hacer perder peso a la población, pero claro, no hay una industria detrás que quiere ganar dinero. Perder peso de forma sana cuesta y no viste; me parece muy normal que empresas como Cisco se interesen por masificar este tipo de sistemas".

Añade que "hay parches para medir el Parkinson que funcionan y también sistemas para medir nuestras hora de sueño, pero, por otro lado, a mí me da miedo que cualquiera pueda tener acceso a estos datos; todos tenemos algo que esconder o que no queremos que se sepa", afirma. Y ahí entra en juego el papel de la ciberseguridad.

Hemos hablado con Adolfo Ranero Serrano, CEO y Fundador en Deep Mirror Automotive Cybersecurity, y colaborador de Isaca, Madrid Chapter como Member of Cyberdefense, Cyberwar, National Security Framework and European Security Framework Task Force. Él nos ha hablado de los riesgos de ciberseguridad de los wearables.

Sigue leyendo si quieres conocer los vectores de ataque y la problemática en cuanto a ciberseguridad de este tipo de gadgets, así como imágenes de algunos de ellos

"El riesgo de los wearables es que se conectan por bluetooth al dispositivo central y hackearlos es muy fácil, lo puede hacer un niño de tres años"

https://youtu.be/-zzuQ_VdY1A

Según Adolfo Ranero, la problemática de estos aparatos es que "muchos se conectan por bluetooth al dispositivo central, y por mucho que lo securices te va a dar exactamente igual, la falta de cifrado de las comunicaciones, la ausencia de identificación segura de estos dispositivos son el problema".

Y explica: "Si para acercarse al paciente usan el bluetooth, por muchas versiones que saquen de este sistema es un protocolo inseguro, primero porque el pin es de cuatro dígitos, y eso se revienta por fuerza bruta muy rápidamente, hasta un niño de tres años puede hacerlo; y segundo, porque es un protocolo bastante inseguro, que es fácilmente hackeable, ya van por la versión cinco, y el riesgo es que esto afecta a personas y puede ocasionar muertes o envenenamientos".

Es el caso del riesgo que suponen las bombas de insulina que utilizan muchos diabéticos en todo el mundo, y de lo que ya hablamos en Escudo Digital. Se trata de apps que han incorporado mandos por control remoto muy parecidos a los de los automóviles, de forma que los pacientes puedan regular sus dosis. En estos casos, la seguridad de los usuarios de estas apps corría riesgo de verse comprometida.

Lo ideal sería que los wearables llevaran un disco duro cifrado

En los casos en los que el médico lleva un maletín con un ordenador central, algunos de los aparatos van con cable conectado, y otros van por bluetooth, nos comenta Adolfo Ranero. También podrían ir por Wifi, pero "todos estos dispositivos tienen una dirección de IP, y cualquier cosa que tiene una dirección de IP es hackeable. La mayoría de estos dispositivos no cifran las comunicaciones, tú lo puedes hacer en remoto, y si pones un sniffer en algún tramo de la red, ves los datos de los usuarios, sus datos en texto plano". Hay otro problema, añade, y es "la falta de una autentificación fuerte, la mayoría de la gente usa la password 1234 como en las web cam remotas. Lo peor de esto es que cuando empiecen a usarse masivamente el riesgo de hackeo también será masivo".

Lo ideal sería "que los wearables llevaran un disco duro cifrado", nos cuenta Ranero, "y tal y como está la tecnología se podría implementar una mini wifi entre dispositivos y el móvil, pero no les sale de las narices hacerlo. El tema de Bluetooth es gordo porque te cuesta mil euros el relojito y aunque fuera de platino y costara mucho más seguiría funcionando igual". Resumiendo, los problemas fundamentales son que, "los wearables van por bluetooth para conectarse remotamente a otros dispositivos y la seguridad del usuario es muy débil porque las comunicaciones no van cifradas. Y con estosfactores ya abres un riesgo brutal", concluye Ranero.

Hay muchos partidarios de estos aparatos, incluso médicos y científicoslos usan para su su uso particular. Sigue leyendo si quieres saber más sobre este tema y observar otras fotos de estos wearables, así como de diversos gadgets sanitarios.

"En estos momentos hay miles de dispositivos y una lucha encarnizada por hacerse con el poder en este mercado, y la ventaja la tienen las grandes tecnológicas: Amazon, Apple, Google y Microsoft. Si una compañía pequeña ha desarrollado algo de interés lo compran, lo copian o le hacen la competencia", comenta miguel angel tovar.

apple watch

Miguel Ángel Tovar es farmacéutico y experto en información sanitaria, lo suyo son los wearables y otros muchos temas relacionados con la salud y el eHealth. Cuando le preguntamos hasta qué punto los wearables pueden evitar que acudamos más al médico contesta: "Yo estas pulseras no las veo como un sustituto sino más bien como una solución a medio-largo plazo. Sirven para recoger datos que procesados adecuadamente sirvan para prevenir, no tanto para detectar la enfermedad, sino para anticiparnos. Ese sería el escenario ideal". Es decir, que tanto él como cualquier otro paciente "reciba una llamada de mi médico y que me diga, oye tenemos que hablar porque el sistema de una forma automatizada entiende que hay una anomalía que requiere de una visita o mayor información".

Se supone, añade Miguel Ángel, "que el paciente es responsable y tiene interés por mantener su salud, y eso tiene que servir para darle la información que le ayude a tomar decisiones o a seguir una determinada conducta, unos hábitos saludables. El dispositivo te da la información, pero eres tú el que tienes que actuar. Es como ir en un coche sin cuadro de mandos. Puedes llegar a tu destino, pero renuncias a herramientas útiles como puede ser ver la temperatura del motor, las revoluciones, etc, y cuidar así más tu coche".

En estos momentos, nos informa, hay "miles de dispositivos y una lucha encarnizada por hacerse con el poder en este mercado. La ventaja la tienen las grandes tecnológicas: Amazon, Apple, Google y Microsoft. Si una compañía pequeña ha desarrollado algo de interés lo compran, lo copian o le hacen la competencia".

La FDA estadounidense es el organismo que determina qué es y qué no es un dispositivo médico de diagnóstico. El Apple Watch, pese amonitorizar la frecuencia cardíaca y eventualmente detectar una posible fibrilación auricular, esafirma Tovar, en principio, un dispositivo general y no un dispositivo de salud. Los últimos modelospermiten realizar un electrocardiograma y monitorizar así el corazón. Se hace poniendo la yema del dedo índice de la mano contraria en la que se lleva el reloj sobre la corona. Y aunque es según ha podido saber Escudo Digital es usado por algunos médicos para su vida privada, y se están haciendo con él todo tipo de pruebas,dice en la letra pequeña que "no es para diagnosticar, es para para ayudar crea una alerta y tú te tienes que poner contacto con tu médico y con tu cardiólogo".

AliveCor

Un sistema de electrocardiograma móvil aprobado por la FDA es el AliveCor, en la imagen superior, que permite realizar un seguimiento de la salud del corazón cualquier momento y lugar.

Cuando se combina con su aplicación, Kardia Mobile envía un electrocardiograma de grado médico a un teléfono inteligente en solo 30 segundos. Le preguntamos a Miguel Ángel Tovar por los supuestos beneficios de este wearable y se muestra tajante:

"Lleva mucho tiempo en el mercado, una persona de referencia que es el biólogo y bloguero Enrique Dans lo está utilizando porque tiene un problema de arritmia y está muy en contacto con la Sociedad Española de Cardiología". También le preguntamos su opinión sobre el  ScanWatch de Withings, pensado para Fitness, "pero con un sistema que mide muy bien la saturación de oxígeno, una tecnología que se ha hecho muy popular con el Covid".

Miguel Ángel Tovar es firme defensor del e-Health y de sus posibilidades en el mundo rural, que puede verse también muy beneficiado del uso de las pulseras conectadas con el móvil o wearables: "La ventaja de la teleconsulta es que se ahorra mucho tiempo por parte de los pacientes en los desplazamientos, que puedes conectar a una hora convenida con el médico y continuar con tu actividad. Durante la pandemia han podido atender muchas consultas gracias a la telefonía y a la teleconferencia. La telemedicina proporciona eficiencia y ahorro de recursos. Muchos médicos me han dicho que durante la pandemia algunos procesos se han simplificado mucho".

Sigue leyendo si quieres conocer la opinión del Doctorel Dr. Antonio Fernández-Pro Ledesma, Presidente de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) , su opinión sobre la telemedicina y la utilidad de los wearables

"Con esta pandemia estamos viendo otra manera de hacer medicina. No es que sea la más adecuada, pero no puede ser de otra manera en el escenario de locura en el que estamos, una situación límite. muchas cosas que han llegado han venido para quedarse", afirma el doctor fernández-pro ledesma

https://youtu.be/qtqN9Bcvt4U

El Doctor Antonio Fernández-Pro Ledesma considera que debemos diferenciar. No es lo mismo "que alguien utilice los glucómetros de tira seca, o algún tipo de artilugio o aplicación de salud, y otra cosa muy diferente es que esto tuviera unos criterios de diagnóstico y tratamiento que evidentemente tienen que estar en manos de un personal cualificado o de un médico".

Considera Fernandez-Pro que "todo ha evolucionado a una velocidad absolutamente vertiginosa. Yo creo que la salud en sí misma se ha convertido en un bien de consumo y han surgido cantidad de aplicaciones y artilugios que, unos, evidentemente, tienen criterios y otros no. El electrocardiograma que hace el Apple Watch es objeto de muchísimos estudios científicos; aparatos como ese funcionan pero no para los diagnósticos. Puede evidenciar un ritmo inusual cardiaco, y es una buena información para el usuario, pero no para el diagnóstico".

El Presidente de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) trabaja en Castilla-La Mancha, donde,"estamos utilizando una electrocardiografía digital con criterios y parámetros mucho más sofisticados de registro de transmisión al centro de datos, interpretación de los datos y envío de esos datos al médico, que está atendiendo el paciente prácticamente a tiempo real. Yo creo que por ahí van un poquito las cosas y esos datos están absolutamente protegidos, al igual que la radiografía digital. Seguimos al pie de la letra la ley de protección de datos".

Y añade que eso es independiente de que el Apple Watch, con una sola derivación pueda funcionar bien, pero un electrocardiograma tiene entre 8 y 10 derivaciones. Se puede utilizar a tipo informativo, pero no de diagnóstico. El tema varía en dermatología, donde con una sola foto que te mande el paciente puedes hacer un diagnóstico.

Afirma el doctor que "se está jugando en dos ámbitos. Por un lado cada vez más nos ofrecen más información las aplicaciones de los teléfonos inteligentes, y cada vez se habla más en la red de temas de salud, pero otra cosa es quien valida esos temas. Yo creo que la diferencia fundamental de la importancia de los wearables es si se utilizan para diagnosticar o tratar o si se usan simplemente a título informativo".

No duda de "que hay intereses por parte de la industria para instalar la telemedicina como un bien de consumo y, de hecho, hay aplicaciones de nutrición que están al límite de lo admisible. Lo coherente es el apoyo de la tecnología y la orientación a corto o medio plazo. No me cabe ninguna duda de que vamos hacia la digitalización de la medicina, pero se tiene que pasar por un control riguroso. Es beneficioso para la industria ypuede serlo también para el sistema de salud. Con esta pandemia estamos viendo otra manera de hacer medicina. No es que sea la más adecuada, pero no puede ser de otra manera en el escenario de locura en el que estamos, una situación límite. Muchas cosas que han llegado han venido para quedarse".

Añade que "lo que es una locura es diagnosticar por vía de teléfono, que es diferente a que nos sigamos apoyando en las videoconferencias y en las llamadas telefónicas para ahorrar en temas burocráticos, pero la base de la medicina seguirá siendo la entrevista médico paciente, y en cuanto a los instrumentos tecnológicos no debemos usar ninguno que no sea fiable en cuanto a la seguridad de la confidencialidad de los pacientes y en lo que se refiere a la Ley de Protección de Datos"

Con respecto al desarrollo de wearables piensa que se busca "la calidad y la sofisticación, ir a más y la industria está haciendo una apuesta decidida por estos formatos y también estoy convencido de que vamos en esa dirección. La telemedicina se está imponiendo a la fuerza en el peor de los escenarios, y va a ser tremendamente útil para muchas cosas, aunque el contacto humano sigue siendo imprescindible. El fonendoscopio, ese instrumento tan sencillo y tan antiguo, sigue siendo neecesario para escuchjar unos estertores y tener una duda razonable sobre si el paciente tiene una dificultad respiratoria y hacerle una placa".

Lo mismo ocurre con otros procesos como las tendosinovitis de Quervain, donde hay que tocar las manos del paciente, o con una pierna para saber si es una flebitis o un simple edema.

El reto al que ahora se enfrentan la medicina y la tecnología es encontrar ese equilibrio que les permita ser lo más precisos posible en el diagnóstico de pacientes, dejando al margen otros intereses.