Ibiza, la isla inteligente que cuida de sus playas

La isla cuenta con boyas inteligentes capaces de medir la calidad del agua para proteger la posidonia, y cámaras optrónicas para prevenir incendios y vigilar el aforo de las playas.

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Se habla mucho de smartcities o ciudades inteligentes, donde tecnologías como el 5G o el Internet de las Cosas regulen el tráfico, gestionen el consumo de agua o apaguen el alumbrado. Pero... ¿por qué no probar con una isla entera? 

Ese parece ser el objetivo de las empresas Vodafone y Kapsch TrafficCom, que en agosto de 2020 se adjudicaron el concurso de esta iniciativa promovida por el Consell d’Eivissa que forma parte de la convocatoria de Destinos Turísticos Inteligentes de Red.es. Dos años después el proyecto empieza a ver sus frutos en forma de acciones que promueven el cuidado de las playas, la protección de los pinos o el cuidado de fondos marinos.    

 

La primera de las actuaciones encaminadas a transformar Ibiza, tiene que ver con la ocupación de las playas. Así, la empresa conjunta Vodafone-Kapsch lanzó el pasado mes de junio un sofisticado sistema de videovigilancia capaz de calcular los niveles de ocupación en las populares playas de la isla. Conviene recordar que, en esta codiciado destino, el impacto del turismo no sólo ha vuelto al lugar que ocupaba antes de la pandemia, sino que lo ha superado.   

Gracias a estas cámaras IP con conectividad 4G y a los sensores capaces de detectar el movimiento a una distancia de hasta 100 metros, las autoridades locales, los ciudadanos y los veraneantes pueden ahora acceder a información anónima sobre las zonas que están ocupadas y las que están libres, en tiempo real. 

 Al poder controlar el número de personas que visitan las playas, las autoridades locales podrán proteger mejor la fauna y el medio ambiente, mientras que los veraneantes y los ciudadanos tendrán una mejor experiencia, disfrutando de playas menos abarrotadas. 33 playas forman ya parte del proyecto, entre ellas algunas tan famosas como Cala Sant Vicent, Benirràs, Platja d'en Bossa, Cala d'Hort y Cala Llonga. 

Este tipo de cámaras tienen también otras funcionalidades, enfocadas principalmente en la preservación del ecosistema ibicenco. Por ejemplo, se prevé utilizar cuatro cámaras optrónicas para la detección temprana de incendios que cubrirán casi el 80% de la masa forestal de Ibiza. Al poder intervenir más rápidamente, las autoridades locales podrán prevenir grandes incendios en la isla, ayudando a proteger los árboles, el paisaje y los habitantes de Ibiza. 

Salvar los fondos marinos 

Pero las playas no se cuidan únicamente controlando la afluencia de bañistas. La segunda parte del proyecto cobra vida a partir de la instalación de cinco boyas inteligentes, que serán las encargadas de velar por la salud de los fondos marinos y detectar y reducir los problemas causados por el fondeo masivo de embarcaciones. 

Estos dispositivos serán los encargados de medir la calidad del agua para proteger la fauna y la flora marina (en particular la posidonia) de aquellos fenómenos que afectan al ecosistema de una manera directa y, consecuentemente, permitirán al Consell Insular de Ibiza, a los cinco ayuntamientos y al resto de organismos implicados implementar acciones destinadas a proteger el patrimonio natural de Ibiza. 

Dentro de la cápsula estanca (que cuenta con certificación IP68) se encuentra el almacenamiento de los datos recogidos por los sensores, así como los sistemas de acumulación de energía y módulo de comunicación LoRaWAN. Además, tienen la particularidad de que en caso de pérdida de la alimentación eléctrica, los datos y la configuración básica del sistema de medición quedarán salvaguardados al almacenarse en memoria.