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Las claves de los detectores de humo: Tipos, funcionamiento, instalación y mantenimiento

By Demes ha elaborado una guía sobre estos dispositivos, que representan la forma más rápida de detectar un incendio en su fase inicial.

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By Demes ha elaborado una guía en la que recoge las claves de los detectores de humo (Fuente: By Demes)
By Demes ha elaborado una guía en la que recoge las claves de los detectores de humo (Fuente: By Demes)

Los detectores de humo son un elemento fundamental para la seguridad ya que son la forma más rápida de identificar un incendio en su fase inicial y, según los expertos, el humo es precisamente la principal causa de muerte en los incendios al provocar el fallecimiento por asfixia de alrededor del 80% de las víctimas mortales.

Por ello, resulta esencial que cualquier residencia o edificio disponga de una solución de protección contra incendios completa, en la que los detectores de humo no pueden faltar.

By Demes, uno de los distribuidores referentes en material electrónico de seguridad tanto en el mercado español como a nivel internacional, ha elaborado una guía en la que explica las principales claves de los detectores de humo. A continuación la desgranamos siguiendo la información que proporciona.

¿Qué son los detectores de humo y para qué sirven?

Los detectores de humo son dispositivos capaces de detectar distintos tipos de combustiones y también son conocidos como detectores de incendios, lo que en realidad representan. Y es que antes de que se desate un incendio no solamente se produce humo, sino también gases y otros indicadores que estos dispositivos sabrán identificar y notificar a través de las alarmas.

Por lo tanto, el objetivo de instalar detectores de incendios es anticipar y evitar un posible incendio gracias a la capacidad de análisis de los sensores de humo y fuego.

"Sabiendo que los incendios pueden ser provocados por simples errores, falsas manipulaciones o incidentes imprevisibles como cortocircuitos, es más que recomendable equipar sus instalaciones con detectores de humo y fuego para evitar una posible tragedia y salvar vidas", señala By Demes.

¿Cómo funcionan los detectores de humo y de incendio?

Entre los diferentes modos de funcionamiento, By Demes distingue los sistemas basados únicamente en la detección de humo (ópticos) de las otras formas de detección, que pueden ser térmicas, de llama, o de radiación.

Refiriéndose a los detectores de humo, indica que el modo de funcionamiento principal corresponde a:

  • Detectores ópticos (o fotoeléctricos): utilizan la dispersión de luz como sensor dentro del dispositivo, para que cuando haya una combustión y que el humo se introduzca en el detector alterando la difusión de la luz LED, esta modificación sirva de indicador para detectar y notificar una posible combustión en el espacio interior.

Considerando los otros medios de detección, destaca que existen:

  • Detectores térmicos: los sensores en este caso no se focalizan sobre la presencia de humo, sino sobre la captación de altas temperaturas anormales y de una posible combustión, lo que permite calificar el dispositivo de detector de incendio y no de humo. Los sensores se activarán entonces cuando la temperatura supere el límite fijado desde el panel de control del dispositivo.
  • Detectores de llama y radiaciones: en este caso, los sensores se focalizan directamente sobre la detección de llamas para indicar un incendio. El método óptico utilizado para detectar el humo es también útil para detectar llamas, ya que emiten una radiación electromagnética fácil de identificar por los sensores.

Tipos de detectores de humo

En este apartado, By Demes enumera las soluciones de detectores de humo y de incendio que ofrece y que están diferenciadas en dos categorías principales: sistemas analógicos y sistemas convencionales. La diferencia entre ambas reside en el hecho de que un sistema analógico será capaz de identificar el dispositivo que se activó, mientras que el convencional solamente designará la zona en la cual se activaron los detectores.

Dentro de estas dos categorías, propone cuatro tipos diferentes de sensores de humo y de fuego: ópticos, térmicos, termovelocimétricos y óptico-térmicos.

Instalación y mantenimiento de los detectores de humo

By Demes advierte que no es suficiente contar con detectores de humo y alarmas de incendio, sino que igualmente es importante saber dónde colocarlos de forma eficiente y cómo mantenerlos siempre en buen estado de funcionamiento.

Según señala, lo primero que se debe hacer es definir un plan de instalación para elegir los lugares interiores donde se van a instalar los dispositivos PCI (Protección Contra Incendios).

Para cubrir la mayor área posible, aconseja instalar al menos un detector por sala o habitación, lo que reducirá el tiempo entre el inicio de la combustión y el momento en que se detecta y comunica por medio de la alarma. Por ello, se tendrán que priorizar las estancias que requieren más vigilancia, como las piezas con muchos aparatos electrónicos enchufados o con fuente de calor importante que implique un riesgo.

Instalación de los detectores de humo (Fuente: By Demes)
Instalación de los detectores de humo (Fuente: By Demes)

Dado que el humo se desplaza hacia arriba, también recomienda colocar los detectores en el techo, preferiblemente en el centro ya que ahí se concentran el calor y el humo, y si no fuera posible al menos a 50 centímetros de las esquinas. En caso de que se instalen en la pared, no debe ser a más de 30 centímetros por debajo del techo, porque reduciría la capacidad de detección. Por otra parte, aconseja una distancia máxima de 12 metros entre los detectores de humo e incendios para cubrir todo el espacio de la sala.

Además, recuerda que al colocar los dispositivos se tiene que evitar la proximidad con fuentes de calor como radiadores u otros tipos de calefacción, así como rejillas de ventilación que podrían engañosas para los sensores de humo.

En cuanto al mantenimiento de los dispositivos antiincendios, precisa que si bien se tendrán que reemplazar en algún momento, es necesario seguir los siguientes pasos:

  • La limpieza: los detectores deben permanecer limpios para garantizar que los sensores puedan detectar incendios, recomendamos retirar periódicamente el polvo acumulado con un aspirador o un cepillo de materia suave. Para limpiar de manera completa, se tendrá que desmontar el sistema para poder acceder a todas las zonas.
  • La gestión de batería y pilas: en caso de utilizar batería alcalina, se tendrán que cambiar cada año, por lo que se recomienda la utilización de baterías de litio, que ofrecen mayor longevidad. Para comprobar si hay que cambiar batería/pilas, también se recomienda hacer algunas pruebas de funcionamientos periódicas, activando voluntariamente la alarma desde el mismo dispositivo.
  • Remplazar los detectores: después de 8 a 10 años de utilización, se tendrán que remplazar los detectores de humo y de incendio. Lo cual es una ocasión de equiparse con dispositivos más modernos y al día de las innovaciones tecnológicas.