El FBI tumba una red rusa de malware que atacaba a países de la OTAN

El malware Snake llevaba 20 años apuntando a gobiernos de países aliados y a periodistas. Comprometió cientos de equipos en todo el mundo.

Alberto Payo

Periodista

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Ciberataques rusos
Ciberataques rusos

El FBI ha informado de que ha logrado interrumpir una veterana red de malware controlada por el gobierno ruso.

Este malware habría sido creado por una unidad de ciberinteligencia del FSB (Servicio Federal de Seguridad de Rusia) y habría llegado a comprometer cientos de ordenadores en todo el mundo. 

Sus víctimas principales eran países aliados de la OTAN y al menos un periodista, es decir, objetivos de alto valor. Apuntaba a dispositivos utilizados por gobiernos y ministerios de relaciones exteriores.

Para hacerle frente las fuerzas del orden estadounidense en colaboración con fuerzas del orden internacionales, utilizaron ingeniería inversa. 

Habrían creado un software que eliminaría el malware y neutralizaría los equipos en los que operaba. Esta herramienta recibió el nombre código de Perseus, y se implementó en una operación sincronizada a principios de esta semana con la cooperación de otros gobiernos extranjeros. 

El origen de la serpiente rusa

Snake, que a dicho nombre en código responde la amenaza, fue concebido en 2004 cuando por la institución sucesora de la KGB, el FSB. En concreto, lo desarrolló una unidad especial denominada Turla. 

Según se hace eco CNBC, el software malicioso era capaz de registrar cada pulsación de tecla que hacían las víctimas espiadas y enviar la información al centro de control de Turla. 

Al menos en un caso el malware se habría usado para infiltrarse en un ordenador personal perteneciente a un periodista de un medio de comunicación estadounidense que informaba sobre el gobierno de Rusia. 

El Departamento de Justicia de EE.UU. lo ha descrito como "el primer malware de ciberespionaje a largo plazo" de Rusia. Aseguran que habría alimentado a la inteligencia rusa con enormes cantidades de información hasta que las fuerzas del orden estadounidenses desmantelaron la red. 

De hecho, en algunos casos Snake podría haber estado operando de manera efectiva en los equipos de las víctimas durante casi dos décadas.
“Seguiremos fortaleciendo nuestras defensas colectivas contra los esfuerzos desestabilizadores del régimen ruso para socavar la seguridad de Estados Unidos y nuestros aliados”, ha comentado el fiscal general Merrick Garland en un comunicado.

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