Fabián García Pastor.

Opinión

¿Y si viviéramos al otro lado del espejo?

Senior Advisor for Innovation and Digital Transformation en ENLANZA y Director en OdiseIA. Twitter: @fabiangpastor - LinkedIn: http://www.linkedin.com/in/fabiangarciapastor.

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Ilustración de paisaje forestal del país de las maravillas.
Ilustración de paisaje forestal del país de las maravillas.

Subíamos por Castellana dejando atrás el Bernabéu a la derecha. Alegres, divertidas y con una conversación desinhibida y algo loca, en el asiento de atrás iban las tres niñas aún con sus uniformes. Salían del colegio en su último día del curso. 

- … a mí me han contado lo que es el metaverso y ¡mola!.

- Debe de ser parecido a cuando jugábamos con nuestras Bratz, Monster high y Barbie, las cambiábamos de ropa y las poníamos a dormir en su habitación.

- ¡Qué bien nos lo pasábamos! Es como si fuera nuestra casita y viviéramos con ellas. 

Desplegué la antena para no perderme una sola palabra: buscaba nueva inspiración para explicar lo que es el metaverso. Tomé nota mentalmente y, en cuanto pude, acudí a las fuentes sabias. Decían:

  • Aún no sabemos lo que será.
  • Tenemos que esperar 20 o 30 años para conocer su alcance.
  • Se trata de una nueva dimensión de la web. 
  • Permitirá hacer cosas que hoy no sabemos y ni siquiera nos imaginamos. 
  • No tenemos aún la tecnología para construirlo. 

Pregunté a una directiva de Meta buscando luz sobre la seguridad y la privacidad en el metaverso: "es una pregunta muy habitual, aún no sabemos responderla", respondió.

Tras leer lo que decía la reputada The Verge:

Quizá hayas leído que el metaverso va a sustituir la Internet. Tal vez todos debamos vivir allí. Tal vez Facebook (o Epic, o Roblox, o docenas de empresas más pequeñas) está intentando hacerse con él. ¿Y tal vez tenga algo que ver con las Token no Fungibles (NFT)?.

Paré y desistí en buscar una explicación clara y sencilla. 

Así que en el resto de este artículo no voy a hablar del metaverso sino de una teoría que lleva mucho más tiempo siendo estudiada y que es aceptada por científicos reconocidos: la teoría de la simulación. 

Según su creador, la teoría de la simulación dice que el mundo en el que vivimos no es real sino que es muy probable que haya sido simulado por alguien sin que nosotros, los seres humanos, seamos conscientes de ello.

En el caso de ser así, esto significaría que pasaríamos de ser creadores de metaversos a seres simulados y creados para vivir en ellos.

Esto sería posible gracias a la disponibilidad de la tecnología necesaria para conseguirlo. Ya, hoy en día, vemos algunos juegos y aplicaciones muy sofisticados que incluyen simulaciones realistas de personas interactuando en ambientes diversos. Los defensores de la teoría de la simulación dicen que el avance exponencial de la tecnología permitirá crear en unos años un modelo por ordenador completo del universo, incluidos los seres humanos. Quizá en un metaverso anterior al nuestro ya ha ocurrido y nosotros formamos parte de él.

¿Vivimos, por tanto, ahora mismo en un metaverso? La respuesta, según la teoría de la simulación, es sí: somos seres humanos conscientes creados por el constructor del metaverso en el que vivimos. 

Es probable que nosotros -que ya vivimos en un metaverso- creemos nuevos metaversos en los que habitarán nuevos seres humanos conscientes, y que serán una simulación. Así que ahora mismo hay muchos metaversos en marcha y funcionando en paralelo; en uno de ellos vivimos nosotros. 

En realidad, todo lo que se está haciendo ahora mismo sobre el metaverso apoya muy bien la teoría de la simulación. Es como llevar a la práctica una teoría que nació hace ya más de veinte años. 

No hay una confirmación científica sobre la validez de la teoría de la simulación. Tampoco hay una refutación científica.

En mi opinión, un ser humano inteligente -como nosotros-, con toda la tecnología necesaria a su disposición podrá crear máquinas con inteligencia artificial y aspecto humano que interactúen en mundos simulados tan reales como el nuestro. Sin embargo, creo que no será posible dotar de consciencia a estas máquinas inteligentes y, por tanto, nosotros -que sí estamos dotados de consciencia- no somos seres simulados ni estamos en una simulación. 

De forma más sencilla: nosotros somos seres conscientes y es muy improbable que alguien -sea humano o máquina- haya sido o sea capaz de crear un ser consciente.

En el caso de que mi planteamiento sea erróneo y sí estuviéramos viviendo en un metaverso simulado, es un placer, queridos lectores, compartirlo con todos vosotros y, además, aprovecho para pedir a nuestro creador que sea generoso con nosotros y traiga paz, estabilidad y prosperidad a nuestro mundo. 

Y en cualquier de los casos, tal como decía alguien muy sabiamente, estemos o no estemos en un metaverso simulado, nuestro objetivo no cambia: ser felices en la vida, ¡o en la simulación en la que estemos!