¿Por qué lo llaman sabotaje cuando quieren decir robo de cobre?

La sustracción de cobre de la línea férrea catalana durante la jornada electoral ha puesto en evidencia un problema estructural y opuestos puntos de vista.

Antonio M. Figueras

Periodista y escritor.

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Andenes vacíos en la estación de Sants, Barcelona. Foto: EuropaPress.
Andenes vacíos en la estación de Sants, Barcelona. Foto: EuropaPress.

La famosa navaja del filósofo Guillermo de Ockham se resume en que en igualdad de condiciones la explicación más simple suele ser la más probable. El sentido común, las investigaciones de los Mossos d’Esquadra y los recurrentes robos de cobre pueden llevar a pensar que los sucesos de este domingo no son sabotaje. ¿Entonces por qué el ministro Puente dejó un reguero de sospecha?

La jornada electoral en Cataluña del pasado domingo se vio afectada por un robo de cobre y el incendio de tres subestaciones que provocó el caos en Rodalies (Cercanías).  La incidencia perjudicó a todas las líneas e impidió el acceso de los trenes a Barcelona.

Un día después de los hechos, el ministro de Transporte y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, declaró en una comparecencia que no descartaba un sabotaje. Por su parte, la Generalitat aprovechó para lamentar la falta de inversión en la red ferroviaria de la comunidad autónoma.

Señalando responsables

El ministro, que cifró el coste económico del suceso en 15 millones de euros y calculó que se precisarían dos meses para arreglar los desperfectos, apuntó contra los Mossos d’Esquadra: “No afirmo que haya sabotaje, pero no lo puedo descartar. Me llamó mucho la atención que los Mossos, sin haber entrado en los túneles donde se habían producido los incendios, ya tenían una conclusión; descartamos el sabotaje. Les aplaudo sus conocimientos. Nosotros no podemos descartarlo, tampoco podemos afirmarlo”.

Albert Palacio, portavoz del sindicato USPAC (Unió Sindical de la Policia Autonòmica de Catalunya), lamentó estas afirmaciones, a las que consideró “fuera de lugar” en el programa Todo es mentira’, este martes en Cuatro: “Que se informe de las actuaciones de los Mossos, porque se entró en los túneles y se hicieron inspecciones oculares”.

Palacio afirmó que de las investigaciones de los especialistas se deduce que no hubo sabotaje; de hecho, el jueves pasado se detuvo una banda especializada en el robo de cobre. Estas declaraciones coinciden con la versión que trasladan a Escudo Digital fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que descartan la posibilidad de sabotaje.

Modificar el código penal

La solución, para el portavoz de USPAC, pasa por “una modificación del código penal, que, en casos de estos, causa grandes estragos”. “Si ingresaran en prisión, los ladrones se lo pensarían dos veces, añadió. También tuvo palabras para ADIF (el gestor de infraestructuras), que “no informa de los puntos neurálgicos y más peligrosos que hay que vigilar”.

De enero a abril de este año ha habido 46 robos de cobre, 32 de ellos en la provincia de Barcelona.

 

Aunque la afectación en el servicio de Rodalies ha sido la más grave de los últimos años, es tónica habitual: de enero a abril de este año ha habido 46 robos de cobre, 32 de ellos en la provincia de Barcelona. Las estadísticas del año pasado también resultan elocuentes: un robo cada dos días. Los Mossos habían incrementado un 250% las horas de patrulla en la red ferroviaria en los dos últimos meses. Pero el dispositivo policial de la jornada electoral obligó a concentrar a los agentes en otros cometidos. Este pasado martes volvió a paralizarse el tráfico ferroviario entre Lleida y Les Borges Blanques por un nuevo robo de cobre. La Policía catalana busca a un grupo de multirreincidentes como autor de la fechoría.

Como informó Escudo Digital, el perfil del ladrón de cable ha evolucionado desde la delincuencia marginal a las mafias internacionales. El motivo: el ‘negocio’ es menos lucrativo que otros, como el narcotráfico, pero no tienen que asumir especiales riesgos.