Pilar iba bebida y a 130 km/h cuando mató a Sara y Abraham: "Está libre sólo 3 años después"

Beni Buceta, la madre de Sara Lampón perdió a su hija y al novio de esta en Palmeira hace tres años. La defensa de la familia de los jóvenes fallecidos pide 12 años de cárcel para la conductora que colisionó contra ellos

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Redactora Jefe de Escudo Digital

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https://youtu.be/8zQXybROWQo?t=4

No hay una tragedia más grave que perder a un hijo. Beni Buceta, la madre de Sara Lampón lo sabe, desgraciadamente, por propia experiencia. Una mujer que conducía bajo los efectos del alcohol chocó contra el coche en el que iban su hija y el novio de esta, Abraham Muñiz y acabó con la vida de ambos. Esa mujer es Pilar Fernández Patiño, quien sigue viviendo su vida como si nada hubiera pasado, según asegura la madre de la joven fallecida. 

En la víspera del primer domingo de mayo, día de la madre, nada hacía presagiar lo que iba a ocurrir al día siguiente. . Eran las 18.35 del 4 de mayo del 2019 cuando Abraham Muñiz y Sara Lampón se cruzaban en el kilómetro 34. 850 con una conductora que llevaba su coche a 130 kilómetros por hora, saltándose la prohibición que solo permitía que fuera a 70.  Vivían en Palmeira e iban a visitar el lugar de origen del muchacho, A Pobra. La madre ha hablado para el diario El Español, donde ha dado rienda suelta a su dolor.  Al parecer, algunos meses antes del accidente, la joven pasaba por uno de los mejores momentos de su vida, sentía que la vida le sonreía en vísperas de navidades. "Estaba muy contenta porque por fin podría comprarnos regalos a todos. Era más feliz dando que recibiendo. Tenía toda la vida por delante",  confiesa al periódico. La alegría comenzó a truncarse cuando a Beni le fue detectado un cáncer, fue en enero. El año no empezó bien pero ninguno de los miembros de la familia pensaba lo que iba a ocurrir cuatro meses más tarde. Lo que iba a ser una fiesta por el día de la madre acabó siendo un velatorio.

 

La justicia ha admitido hasta ahora todos los recursos de la conductora que segó la vida de los dos jóvenes con su temeraria actitud 

 

La vida de Beni se hundió en las sombras, está recibiendo tratamiento psiquiátrico y psicológico. Tras un año de encierro, abatida por la depresión, ha empezado a caminar, porque los médicos la obligan. Recibe una medicación que puede causarle trombos. No solo perdió una hija, y es que Beni, que ha llevado dos centros al cementerio con motivo del aniversario de la muerte de sus hijos, según informa La Voz de Galicia. Ni siquiera pueden pasar las navidades en casa, porque todo les recuerda a Sara. Este año se fueron a Canarias.  Hay un testimonio escalofriante que narra de viva voz al periódico. Ha perdido hasta la fe. Cuando fue a encargar dos misas, sin embargo por el alma de su hija, le preguntó al párroco: "¿Cómo Dios puede consentir que mueran dos inocentes y que sobreviva la que los mata? El cura se quedó parado, no supo responderme. Me dijo que eso no era una cosa de Dios, sino de los hombres. Que hay cosas incomprensibles, pero que quizás Dios quería a dos ángeles allí arriba. Le contesté que eso está muy bien, pero que aquí también nos hacían falta. Desde entonces me reboté con Dios, porque no lo entiendo".

Y mientras tanto, Pilar Fernández Patiño sigue viviendo su vida. Aún no se ha sentado en el banquillo. Pilar, de quien el mismo diario publicó que le gustaba conducir fuerte y que el mismo coche que llevaba había visitado varias veces los concesionarios por su afición a la velocidad, fue descrita en un reportaje de Mónica Ferreiros publicado también en El Español, como "la temeraria al volante".  

Ya son tres años y Beni no perdona lo ocurrido. Manifiesta sin morderse la lengua al español:"Dicen que lleva una vida 'padre', que sigue a lo suyo, sin arrepentirse de lo que hizo. Todo se ha acabado por una hija de puta que sigue suelta y que dice que no fue su culpa".

En el vídeo que adjuntamos afirman que la joven esperaba gemelos. Este extremo fue desmentido por la familia.