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Cientos de miles de ciudadanos rusos “invaden” Tailandia

El país asiático, que ha concedido visas de hasta 90 días a los ciudadanos de nacionalidad rusa, se encuentra abarrotado de cientos de miles de ciudadanos de este país.

Pedro Fernaud

Periodista

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Entre enero y julio de 2022, más de 400.000 rusos desembarcaron en la isla turística tailandesa de Phuket.
Entre enero y julio de 2022, más de 400.000 rusos desembarcaron en la isla turística tailandesa de Phuket.

"No somos parte del conflicto Ucrania con Rusia. Somos neutrales”. Esta declaración corresponde a Srettha Thavisin (Bangkok,1963), político y promotor inmobiliario tailandés, además de actual primer ministro de Tailandia desde agosto de 2023. Sus palabras sirven para entender por qué este país asiático ha abierto las puertas a cientos de miles los ciudadanos rusos, en un momento (que se prolonga desde el 24 de febrero de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania desencadenando un conflicto bélico que perdura hoy día) en el que la Unión Europea ha mantiene suspendidos y prohibidos los vuelos comerciales desde Rusia hacia su territorio, como parte de las sanciones al país presidido por Vladimir Putin.

En este contexto, una parte muy importante de los ciudadanos rusos han visitado Tailandia durante los tiempos de guerra como remanso de descanso y ocio en tiempo vacacional, mientras que hay otros ciudadanos del país de Tolstói y Dostoyevski que han optado por escoger al Prathet Thai (país de la libertad, en tailandés) para preservar su fortuna y, sobre todo, escapar a este territorio para teletrabajar, lejos de las tensiones del conflicto o, directamente, desertar ante una cada vez más factible posibilidad de que sean llamados a filas para batallar en Ucrania. Este es el caso de Mark, nombre en clave para preservar su identidad ante las autoridades rusas, un ciudadano ruso empleado en una empresa de tecnología en Rusia, que ahora reside en Tailandia. Mark, que huyó con su novio, explica: “Entendimos que no podemos volver porque cualquiera puede ser llamado al ejército y simplemente morir en la guerra”. Para colmo de complejidades, algunos de esos ciudadanos rusos están generando problemas de convivencia debido, entre otros factores, a una afición excesiva al alcohol y a su falta de respeto a las tradiciones locales.

El veto internacional a los visados rusos ha desviado la mayor parte del turismo hacia países del sudeste asiático, donde aprueban la invasión o se mantienen imparciales sobre ella, como es el caso de Tailandia.

 

Un dato dimensiona este aluvión ruso en Tailandia: desde el inicio de la guerra, el 24 de febrero de 2022, hasta finales de diciembre de ese año, los billetes de clase superior para viajar a Rusia aumentaron un 10% respecto a los niveles anteriores a la pandemia. El caso es que Tailandia es uno de los focos más atractivos del turismo en el ámbito asiático. Hablamos de un país muy atractivo tradicionalmente para los ciudadanos de China, Malasia y Corea del Sur. Esta nación es conocida por sus hermosas playas, su diversidad cultural o su deliciosa gastronomía, pero además hay que agregarle el contexto del veto internacional a los visados rusos, que ha desviado la mayor parte del turismo hacia países del sudeste asiático, donde aprueban la invasión o se mantienen imparciales sobre ella, como es el caso de Tailandia.

Un buen ejemplo de esa capacidad para atraer turistas de Tailandia es Phuket, una isla en el suroeste del país conocida por sus playas de arena blanca, aguas cristalinas y animada vida nocturna. Además de las playas, en esta parte del país asiático se pueden practicar actividades como buceo, snorkel, paseos en bote y visitas a templos budistas. La ciudad principal de la isla, Patong, es famosa por sus bares, clubes nocturnos y mercados callejeros. También hay áreas más tranquilas, como la playa de Kata y la playa de Karon, que son ideales para relajarse y disfrutar del paisaje tropical.

El caso es que el aumento significativo de la población rusa en Phuket está generando tensiones locales por temas de convivencia. Aunque también es cierto que esa población rusa está construyendo una economía en crecimiento.

¿Qué tipo de negocios están desarrollando los ciudadanos rusos? Desde salones de belleza hasta empresas de taxis. El aluvión de ciudadanos del país gobernado por Putin es muy estimable. Tanto es así que, entre enero y julio de 2022, más de 400.000 rusos desembarcaron en esta isla turística tailandesa, el doble de los visitantes que se registraban antes de la guerra de Rusia contra Ucrania. Más números que ilustran esa realidad: en noviembre de 2022, los rusos ocuparon el primer puesto del ránking de llegadas a la turística isla de Pukhet, con más de 63.221 viajeros, mientras que en todo el país fueron la tercera nacionalidad con 108.985 turistas, después de Malasia (258.000) e India (145.000), según cifras de la Autoridad Turística de Tailandia. Muchos de ellos han obtenido visas de larga estancia. ¿Cómo lo han conseguido? Comprando propiedades y estableciendo negocios para sortear así la crisis económica y la posibilidad de ser reclutados tras la invasión de Ucrania por parte del presidente ruso Vladimir Putin.

¿Qué otras consecuencias está teniendo la oleada rusa?

Una de ellas es el aumento en los precios de la propiedad y la aparición de negocios exclusivos para rusos, a menudo gestionados a través de aplicaciones en idioma ruso y operados por personas que trabajan ilegalmente. Esta nueva realidad ha creado un clima de ansiedad entre los ciudadanos tailandeses, quienes temen perder sus empleos y contemplan cómo algunos de sus compatriotas se convierten en los dueños de negocios turísticos en nombre de inversores rusos.

Además, existen preocupaciones sobre posibles rivalidades empresariales y delitos relacionados con la influencia económica rusa en la región, aunque las autoridades locales enfatizan que la mayoría de los rusos en Tailandia son ciudadanos respetuosos de la ley. En esa línea se enmarca el testimonio del fotógrafo Andre Malerba, que se ha dedicado en los últimos tiempos a documentar la cambiante y diversa realidad poblacional de esta isla tailandesa. Malerba pone en valor la variedad de orígenes y, en general, la buena convivencia que existe entre ciudadanos de las antiguas repúblicas soviéticas. Dicho con sus palabras: "Rusos, ucranianos, bielorrusos y kazajos. Los tenemos a todos aquí, conviviendo día a día."

"Rusia y Tailandia son muy diferentes y a veces los ciudadanos rusos no entienden la ley y la cultura tailandesas. A veces rompen la ley y no reconocen que nosotros, la policía tailandesa, tenemos aplicación de la ley"

 

No tan optimista respecto a la convivencia de los representantes de esos pueblos es Akachai Siri, Inspector Jefe de la Policía Turística de Phuket.  Siri pone el acento en que algunos ciudadanos rusos están quebrantando la convivencia con los lugareños tailandeses: "Rusia y Tailandia son muy diferentes y a veces los ciudadanos rusos no entienden la ley y la cultura tailandesas. A veces rompen la ley y no reconocen que nosotros, la policía tailandesa, tenemos aplicación de la ley”, defiende en una reflexión que recoge la revista Time.

Yury Rozhkov, ciudadano ruso que trabaja para una agencia de viajes en Bangkok, sin embargo, pone en valor la buena convivencia que está existiendo entre ciudadanos rusos y ucranianos, que se plasma en el hecho de que compartan opiniones y comentarios de ayuda en foros que propician la adaptación a la vida tailandesa, con comentarios que dan indicaciones de valor sobre cuestiones tan cotidianos como donde arreglar el coche si se avería, donde comer o qué playas y templos son más recomendables visitar. Rozhkov atina a dar un motivo del porqué de esa buena convivencia con sus vecinos ucranianos a tantos kilómetros de casa: "Ellos entienden que (el causante de la guerra) es Putin, no es Rusia, la gente rusa es diferente.”

Sin embargo, este flujo migratorio ha generado tensiones en las comunidades locales, con preocupaciones sobre la competencia laboral y el cumplimiento de regulaciones por parte de los rusos, según declaraciones de Bhummikitti Ruktaengam, presidente de la Asociación Turística de Phuket. ¿Por qué se está produciendo ese éxodo ruso tan notable a Tailandia? De acuerdo con Mikhail Ilyin, sacerdote ortodoxo ruso en Pattaya, “muchos rusos jóvenes se están mudando a Tailandia buscando preservar su seguridad por temor a perderla”, en una declaración que recoge Al Jazeera.

Son jóvenes que huyen para evitar el servicio militar obligatorio, pero también hombres de negocios que quieren poner su riqueza y propiedades a buen recaudo. Conscientes de esa tendencia, el gobierno tailandés ha extendido la visa a los ciudadanos rusos hasta 90 días. Con esta decisión pretende promover y regular mejor una presencia que ha crecido, según los residentes locales, de manera exponencial, hasta el punto de que la opinión pública ha empezado a hablar de una “invasión” de la isla meridional de Phuket. No obstante, esta medida también responde al criterio de acogida selectiva, así como de conservación de una cierta "equidistancia" en las relaciones internacionales, actitud típica de la diplomacia tailandesa, sobre todo en el caso de crisis internacionales.

A pesar de las tensiones, muchos rusos han optado por establecerse a largo plazo en Tailandia, buscando seguridad y oportunidades económicas. Arnold, que se mudó de Moscú a Hua Hin, señala un aumento en el número de "relocalizados" que huyen de las adversidades en su país de origen. Sin embargo, esta migración también ha traído consigo desafíos, incluida la presión sobre los recursos policiales y un aumento en la actividad criminal. Akachai, inspector jefe de la Policía Turística de Phuket, comenta: "La mayoría de los delitos están relacionados con trabajos ilegales que involucran a rusos determinados a no regresar a casa mientras dure la guerra", según recoge la revista Time.

A pesar de estos desafíos, hay ejemplos de una coexistencia pacífica entre rusos y ucranianos en Tailandia. Yury, un ciudadano ruso que trabaja en Bangkok, señala que las relaciones entre ambos grupos son cordiales, ya que comprenden que el conflicto es político y no representa a toda la población rusa. “Esta situación refleja el deseo compartido de evitar el conflicto y reconstruir sus vidas en un entorno más seguro y acogedor”.

El peligro de ser extraditados a Rusia, vigente desde primavera de 2023

En marzo de 2023, el Gobierno tailandés ha aprobado un tratado de extradición con Rusia, una medida que se ha tomado en medio de la llegada de ciudadanos rusos al país asiático para evitar ser reclutados en la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Esto significa que Tailandia puede extraditar a individuos buscados por la justicia rusa. Esta medida funciona en una doble dirección: por un lado, desde la óptica del gobierno ruso, pretende evitar que los ciudadanos rusos evadan la justicia. Por otro, desde el prisma de los intereses tailandeses, se centra en eludir que se involucren en actividades ilícitas desde Tailandia, como informa Europa Press.

Entre los posibles deportados figura el grupo de rock ruso Bi-2, conocido por oponerse a la guerra de Moscú en Ucrania, cuyos miembros han sido arrestados en Tailandia por violar las reglas de inmigración, como informan en la revista Fortune. Cinco de los siete miembros de Bi-2 detenidos el 24 de enero en la isla tailandesa de Phuket por realizar dos conciertos sin visa de trabajo, son ciudadanos rusos. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, los ha acusado de patrocinar el terrorismo al apoyar públicamente a Ucrania, lo que plantea preocupaciones sobre posibles cargos criminales en Rusia. Cuatro miembros del grupo Bi-2 que tienen pasaportes israelíes, lo que convierte su situación en una encrucijada diplomática para las autoridades tailandesas y probablemente creará un sentimiento de desamparo y alarma entre los opositores del Kremlin que huyeron al extranjero.

Este caso es solo un ejemplo que ilustra la enorme complejidad que encierra el masivo traslado de ciudadanos rusos a Tailandia durante los últimos dos años, que parece ofrecer un horizonte bifronte a los ciudadanos que huyen: paraíso para solazarse o reiniciar la vida lejos del conflicto con Ucrania o… trampa donde ser atrapado por el régimen de Putin, que establece una creciente represión y persecución contra las personas que desertan o disienten del clima bélico impuesto por el presidente ruso, cuyo mandato fue renovado el pasado 17 de marzo en las urnas.