Telemedicina en órbita: cómo la NASA ofrece atención médica en el espacio

¿Qué pasa cuando tienes un trombo en el espacio? Los científicos de NASA han realizado grandes avances en telemedicina que les permiten tratar emergencias médicas a miles de kilómetros de la Tierra.

Beatriz Valero.

Periodista.

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El doctor Josef Schmid siendo holoportado a la EEI. (Fuente: ESA astronaut Thomas Pesquet).
El doctor Josef Schmid siendo holoportado a la EEI. (Fuente: ESA astronaut Thomas Pesquet).

Las naves espaciales (todavía) no tienen quirófanos. Por ello, Houston volvió a “tener un problema” cuando hace un tiempo detectó un coágulo sanguíneo en la yugular de uno de sus astronautas. El paciente, cuya identidad no ha sido identificada, se encontraba en una misión de seis meses en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), a 408 kilómetros de cualquier médico. El alto riesgo que conlleva este diagnóstico, y a la escasez de medicamentos a bordo de la nave, obligaron a la NASA a optar por nueva aproximación al campo de la medicina.

En uno de los grandes hitos de la telemedicina, los científicos de la NASA contactaron con Stephan Moll, doctor experto en trombos de la Universidad de Carolina del Norte, para que realizara un tratamiento a larga distancia. A pesar de que la ISS gira a 28.000km/h, Moll realizó varias llamadas con el astronauta, para indicarle cómo hacer uso de las únicas 20 dosis de anticoagulantes que tenía la estación y reducir el riesgo de una hemorragia (ya que no había antídotos a bordo), hasta que llegaran nuevos suministros.

"Cuando el astronauta llamó al teléfono de mi casa, respondió mi esposa y luego me pasó el teléfono diciendo: 'Stephan, una llamada telefónica desde el espacio'. Eso fue bastante sorprendente", recuerda Moll.

Dos años después de la crisis médica, NASA ha publicado un estudio sobre el seguimiento médico a distancia de 11 astronautas, enfocado en el análisis de los efectos de la gravedad cero en la salud cardíaca. Además, la organización espacial continúa desarrollando nuevas tecnologías para mejorar la atención médica en el espacio, que incluyen nuevas formas de comunicación como la holoportación.

Astronautas, robots y técnicos de ultrasonidos

Los sistemas de ultrasonidos son los únicos dispositivos de visualización médica que se pueden transportar al espacio, al no emitir radiación y ser baratos, fiables y fácilmente repetibles. Fue mediante una ecografía como se detectó el coágulo en el astronauta de la NASA, pese a no presentar factores de riesgo. A raíz de la experiencia, Moll ha continuado trabajando con la agencia para medir el flujo sanguíneo de once astronautas durante 2.150 días en gravedad cero usando esta tecnología. En el experimento, los astronautas se realizaron ecografías a en sus propios cuellos con la ayuda de un equipo de técnicos que les guiaba desde la Tierra.

El astronauta de la NASA Tom Marshburn realiza una ecografía al astronauta canadiense Chris Hadfield en la ISS (Fuente: NASA).

El astronauta de la NASA Tom Marshburn realiza una ecografía al astronauta canadiense Chris Hadfield en la ISS (Fuente: NASA).

Michelle Frieling, directora del programa de salud de la NASA, hablaba en HIMSS21 sobre la importancia de la telemedicina para paliar la falta de conocimiento médico de los astronautas: “No siempre tenemos a un médico a bordo en la estación espacial. Así que le estamos pidiendo a alguien que ha tenido a lo mejor 45 minutos de entrenamiento con el sistema de ultrasonido, que obtenga resultados clínicamente relevantes, a la vez que aprende otras cosas, como los sistemas de la ISS y los experimentos científicos que tiene que hacer. Ahí es donde entran los guías remotos”.

El descubrimiento de flujos de sangre anormales en dos de los astronautas en el estudio de Moll, ha llevado al médico a recomendar que cualquier futura misión al espacio esté equipada con anticoagulantes. Además, la NASA también se prepara para la posibilidad de tener que realizar operaciones durante futuras misiones a Marte, en las que será necesario evitar que la sangre y los fluidos corporales se diseminen por la cabina debido a la falta de gravedad.

Avances médicos como la cirugía en microgravedad podrían ser clave en estas misiones. Algunos astronautas ya han sido capaces de realizar laparoscopias y disecciones sencillas en gravedad cero, utilizando material magnetizado y técnicas mínimamente invasivas, guiadas por microcámaras. En ciertos casos, también se plantea el uso de un robot médico, similar al Robonauto 2, que actualmente realiza tareas rutinarias o especialmente peligrosas en la ISS. Pero hasta que Robonauto sea capaz de operar, la NASA ha desarrollado una tecnología para holoportar a sus mejores médicos al espacio.

Telemedicina en 3D

Aunque Moll en su momento dijo haber contado con “mejor conexión que cuando hablaba con mi familia en Alemania”, en sus llamadas a la ISS, los científicos de la NASA han estado desde entonces trabajando en cómo convertir sus consultas médicas a distancia en experiencias tridimensionales. El abril de 2022, la NASA anunciaba que ha hecho realidad la holoportación al espacio, usando una tecnología de captura que permite reconstruir, comprimir y transmitir a tiempo real modelos de personas en 3D.

El doctor Josef Schmid con su equipo siendo holoportados en la EEI. (Fuente: ESA astronaut Thomas Pesquet).

El doctor Josef Schmid con su equipo siendo holoportados en la EEI. (Fuente: ESA astronaut Thomas Pesquet)

La holoportación no es una tecnología nueva. Microsoft lleva utilizándola más de seis años. Sin embargo, esta forma de comunicación no estaba diseñada para ser usada en un ambiente tan extremo como el espacio exterior. Gracias a la cámara Microsoft Hololens Kinect y una computadora personal con software personalizado, diseñado por la NASA, en octubre de 2021, el doctor Josef Schmid y al presidente de Alexa Aerospace, Fernando de la Peña, se convirtieron en las dos primeras personas en ser holoportadas al espacio, en una realidad casi sacada de películas de ciencia ficción como Star Wars.

Al combinar pantallas de realidad mixta como HoloLens con la holoportación, los usuarios holoportados pueden ver, escuchar e incluso interactuar físicamente con personas presentes a miles de kilómetros de distancia. Es de esta forma como el astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), Thomas Pesquet pudo dar el primer apretón de manos desde el espacio, durante su conversación con Schmid y de la Peña.

Hasta el infinito ¿y más allá?  

Además de salvar las vidas de futuros astronautas, las nuevas tecnologías médicas que está desarrollando la NASA, como la holoportación, podrían tener miles de aplicaciones, tanto en la Tierra como en la exploración de Marte, y el resto del universo. Estas nuevas formas de comunicación establecerían un “nuevo tipo de exploración humana”, según Schmid, donde “nuestra identidad es capaz de viajar más allá del planeta”.

La NASA ahora está trabajando en expandir el uso de la holoportación. Una de sus primeras metas en conseguir holoportar astronautas a la Tierra, para que puedan consultar con sus médicos, pero también asistir a reuniones y abrazar a sus familiares. Además, el equipo de la NASA también espera poder utilizar esta tecnología para conferencias médicas, experiencias de turismo espacial e incluso, mediante una combinación con realidad aumentada, para hacer realidad un programa de telementorización, que haga avanzar la investigación científica.

“Imagínese que puede traer al mejor instructor o al diseñador real de una tecnología particularmente compleja justo a su lado, dondequiera que esté trabajando en ella. Además, combinaremos la realidad aumentada con la háptica. Pueden trabajar juntos en el dispositivo, como dos de los mejores cirujanos trabajando durante una operación,” dijo Schmid.

Ya sea en Marte, en la Antártida, en operaciones militares o en plataformas petroleras en el mar, las comunicaciones son una parte vital de la innovación y la exploración humana. Actualmente, las comunicaciones con el país rojo tienen un retraso de hasta 20 minutos, algo que podría resultar fatal durante una emergencia, como la detección de una trombosis en un astronauta. A través de soluciones como la holoportación o el seguimiento médico remoto, la NASA pretende salvar vidas, y reducir el riesgo al que se enfrenten los futuros viajeros espaciales.

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