Pilar Rangel

Opinión

La expansión silenciosa de Rusia por África coge velocidad

Experta en Terrorismo Internacional y en la lucha contra Daesh.

Guardar

Imagen de recurso.
Imagen de recurso.

Después de la salida de Francia de países como Mali, Burkina Faso o Niger, Rusia ha extendido su presencia no solo a estos países sino también a otros del África Central y Subsahariana. Por su parte, China también está haciéndose con gran parte del territorio africano, pero mientras Rusia lo hace desde el ámbito militar, China lo hace desde las infraestructuras.

Lo que Moscú comenzó como una invasión silenciosa y a largo plazo se ha convertido, por el acontecer de los hechos, en una entrada acelerada. Y su objetivo principal es hacerse con todo África Central y el Sahel, y tener un pasillo dentro de África que conecte el Océano Indico con el Océano Atlántico a través de distintas bases militares.

Igualmente han aumentado su presencia en enclaves como Libia o República Centroafricana, que son países que también gozan de gran número de recursos minerales para su explotación a cambio de adiestramiento, infraestructura y armas sin exigir el cumplimiento del respeto de los derechos humanos como hacen países occidentales.

En el caso de República Centroafricana se confirma el establecimiento de una base militar naval rusa cerca de Bangui para 10.000 soldados rusos. Según un informe del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán titulado "Las nuevas ambiciones de Rusia en África", Moscú quiere tener seis bases militares en el continente, dirigidas a Egipto, Eritrea, Madagascar, República Centroafricana, Sudán y Libia en particular.

En Libia y Sudán, Rusia está apuntando a los puntos de venta marítimos de Puerto Sudán y Bengasi para su flota militar y sus negocios.

Igualmente, esta semana pasada Rusia aprobó un acuerdo de cooperación militar con la República Democrática del Congo para la realización de ejercicios conjuntos, visitas de buques de guerra y aviones de combate, y entrenamiento de personal militar. Congo cuenta además con empresas militares privadas y con un acuerdo de cooperación militar con EE.UU.

Y también los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia y Nigeria se reunieron en Moscú, país que el Kremlin ve como un socio prioritario en el continente africano. Así, Rusia brindará asistencia a la región para aumentar la capacidad de combate de sus fuerzas armadas nacionales.

Los tres países del Sahel que comenzaron a operar con Wagner -Malí, Níger y Burkina Faso- han sufrido golpes militares en los últimos años, coincidiendo con la entrada posterior de Rusia en estos países. Desde entonces han anunciado su retirada de la CEDEAO y la creación de su propia "Alianza de Estados del Sahel”.

Pero a la vez la presencia militar rusa es para también proteger a estas juntas militares golpistas y que se perpetúen en el poder. Esto a cambio de la explotación de sus recursos minerales con los que están financiando la guerra en Ucrania. En estos países también estamos viendo cómo desplazan a empresas occidentales de la explotación de minas y recursos naturales para hacerse con ellas.

El objetivo final de Rusia no es solo hacerse con el control de los recursos de estos países sino hacer chantaje energético a Europa

Rusia ha concluido acuerdos de cooperación militar con 43 países africanos y es un importante proveedor de armas a este continente. Esta cooperación no está vinculada a compromisos democráticos, y en varios países africanos golpeados por golpes de Estado, como hemos visto, Rusia ha continuado o fortalecido su cooperación militar.

La presencia de Rusia es más fuerte en los mercados mineros y energéticos africanos, en particular a través de concesiones mineras a empresas asociadas a Wagner, y ha firmado acuerdos de cooperación nuclear con 20 países, con planes para construir plantas nucleares en Egipto y Nigeria.

En el ámbito estratégico, Rusia aspira a establecer una base naval en el mar Rojo, punto de interés geopolítico mundial y estratégico para la circulación marítima. Tampoco se descarta su pretensión, a más largo plazo, de establecer centros logísticos y corredores en países africanos que facilitan una conexión este-oeste y norte-sur, como es el caso de Kenia o Camerún o en el Atlántico en Guinea.

Rusia se expande de forma incontrolada por toda África sin encontrar oposición. Mientras en Europa se trata de parar los pies a Moscú, ¿quién le parará los pies a Rusia en el continente africano? ¿Cuáles serán las consecuencias para África y para Occidente? Pronto lo sabremos.