Israel se debate entre la guerra de contención o la guerra total

Una vez que Israel va camino de recuperar todos sus emplazamientos, y que las fuerzas de Hamás se retiren a Gaza, quedan una serie de incógnitas militares en el aire.

Ramón C. Riva.

Ex militar y experto en Seguridad.

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Puesto militar en el paso fronterizo de Kerem Shalom hacia la franja de Gaza.
Puesto militar en el paso fronterizo de Kerem Shalom hacia la franja de Gaza.

Las autoridades israelíes han sido tomadas por sorpresa en la ofensiva de Hamás. Todo son grandes cifras, además de lanzar más de 5.000 cohetes, se cree que entre 1.000 y 2.000 combatientes han salido de la Franja de Gaza hacia el sur de Israel.

2.000 combatientes no son palabras menores; no se trata de un grupo terrorista para realizar una acción determinada (20 hombres).  2.000 son una ofensiva en toda regla, lo que indica que aparte de Hamás han participado de manera coordinada casi todos los grupos armados de Gaza.

Por sus propios comunicados, Hamás tienen la dirección y coordinación de las operaciones militares a través de las Brigadas Al Qasam, brazo militar de Hamás (Ismail Haniyeh, cabeza visible de Hamás se considera que opera unas veces desde Qatar y otras de Irán y su actual comandante de las Brigadas Mohamed Deif), pero es evidente que están participando también las Brigadas "Nasser Salah al Deen", ala militar de los Comités de Resistencia Popular; las brigadas al-Quds, brazo militar de la Yihad Islámica Palestina, y las brigadas de los Mártires Abu Ali Mustafa, brazo militar del Frente Popular para la Liberación de Palestina.

Para poder situarnos, pensemos en una estrecha franja de tierra que limita por el Oeste con el Mediterráneo, en su base (12 km.) con Egipto y a lo largo de sus 60 km y al Norte, todo es Israel.   360 kilómetros cuadrados con 2.000.000 de habitantes, durante más de 16 años, los residentes de Gaza no han tenido libertad de movimiento. Pueden salir a través de los puestos de control controlados por Israel si tienen un permiso de trabajo israelí o, en casos excepcionales, si Israel les ha dado permisos especiales para recibir tratamiento médico en la Cisjordania ocupada. Con un paro juvenil superior al 60% y donde la mayor parte del dinero en circulación lo tienen los grupos armados financiados por Irán, Qatar o ambos. Con estas premisas no es raro que la inteligencia israelí calcule los posibles combatientes entre 40 y 50.000, la mitad cercanos a Hamas.

En resumen, de una fuerza armada superior a 40.000 hombres, en un principio entraron en Israel unos 1.000 de Hamás, siendo imitados a continuación por una fuerza algo inferior de los otros grupos.

Y encontraron desprevenidos tanto al ejército como a la población del sur de Israel, atacaron objetivos militares, lograron -ya casi todos perdidos- el control de algunos asentamientos israelíes y tomaron como rehenes a decenas de civiles y soldados.

Solo del festival musical atacado por Hamás se han recuperado más de 260 cuerpos de israelíes, superando ya los 700 muertos israelíes y los 413 palestinos.

Una vez que Israel va camino de recuperar todos sus emplazamientos, y que las fuerzas de Hamás se retiren a Gaza, quedan una serie de incógnitas militares en el aire:

Primero, en relación con los rehenes, se calculan más de 170 lo rehenes israelíes ya ocultos en Gaza.

Segundo, el volver a reposicionar el mismo tipo de fronteras y controles, sabiendo las posibilidades de que estas ofensivas se reanuden en un futuro.

Tercero, ir, como avanza Netanyahu, hacia una eliminación casi total de las capacidades ofensivas de Hamás y aliados. Esto último quizá sea lo que desea Hamás, un "baño de sangre palestino" que rompa los avances de la negociación entre Arabia Saudí e Israel, y vuelva a alinear a los países árabes con la causa palestina.