Millones de tarjetas de crédito podrían quedar anuladas por falta de chips

Lo fiamos todo al dinero de plástico, a la bancas online y a la tecnología, pero hay que tener vías de escape. Por falta de chips podríamos quedarnos sin tarjeta de crédito. El efectivo sigue siendo necesario.

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Redactora Jefe de Escudo Digital

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Tarjetas de crédito
Tarjetas de crédito

La escasez de chips que azota al mundo no solo tiene repercusiones en el sector del automovil. Está destrozando la industria de la automoción, pero puede tener una enorme gravedad en otros sectores. La carestía de metales raros, así como la dependencia de China, los graves problemas de logística para transportarlos y el encarecimiento de la energía, pueden originar serios perjuicios en el sistema de pagos global. Los chips, elaborados con semiconductores, generalmente silicio, están en cualquier producto que funcione con un minino de electrónica, y son casi tan necesarios como lo era la sal en tiempos de los romanos. 

Vivimos en una sociedad altamente digitalizada, con sus ventajas y sus defectos. Según informa la web especializada en economía Bolsamanía, miles de millones de tarjetas de crédito pueden quedar invalidadas y no habrá repuesto para ellas. Los usuarios españoles de diversos bancos comienzan a detectar que si una tarjeta se pierde, se rompe o se caduca cada vez es remplazada más tarde. Si a ello sumamos que unass 740 millones de tarjetas podrían quedar invalidadas y obsoletas en el 2022 estamos en el escenario de una pesadilla. No habría suficientes chips para renovar las tarjetas necesarias. Las entidades bancarias ya han advertido que hay que priorizar la producción de los chips necesarios para la fabricación de tarjetas. 

¿Y cómo sacamos dinero? Las oficinas de algunas entidades han reducido el número de trabajadores al mínimo. Los cajeros no permiten sacar más de una cantidad establecida al día, y el efectivo se ha demonizando; ya no hay pandemias que valgan para justificarlo. Estas cifras y previsiones sobre la escasez de tarjetas de crédito las ha obtenido la firma de inteligencia tecnológica ABI Reseach tras realizar una investigación desarrollada sobre el mercado del denominado plástico. Ellos lo ven como una oportunidad para impulsar la digitalización de los pagos mediante tarjetas digitales, wallets u otros tipos de pagos online, con el fin de seguir acelerando la transformación digital de la banca y los métodos de pago.

Suena en principio bien, ha manifestado a Escudo Digital Luis Ruiz, psicólogo gerontólologo con amplios conocimientos tecnológicos, pero "no todo el mundo está preparado para hacer una inmersión en estos medios de pago".

Y añade "que las noticias constantes sobre problemas de fraudes en el entorno digital no transmiten precisamente confianza a los nacidos antes del Baby Boom, personas que no saben ni quieren saber lo que es una wallet. No usan monedero como sus padres, pero les gusta llevar el dinero en el bolsillo  o en la cartera y sentirlo les transmite seguridad. Han aprendido a sacarlo del cajero, pero no creo que estén dispuestos o puedan aprender mucho más a determinadas edades, aunque no es lo mismo enseñar a manejar una app a una ex secretaria con conocimientos avanzados de excel que a un neurólogo jubilado o un incluso un escritor de 85 años. No se trata de ser idiota. Se trata de que cada persona dedica 'lo que le queda de disco duro' a lo que se le da mejor. Los analfabetos digitales pueden ser gente muy culta. Y tienen derecho a tener opciones sobre su dinero. La única solución es delegar en los hijos, pero eso es como asumir que son menos válidos"

No todo se puede fiar a las apps. La  escasez de chips hará que los móviles sean mucho más caros en el año 2022, y con la crisis derivada del aumento de los precios de la energía muchas personas de todas las edades no podrán renovarlos. Y eso sin contar que "hay personas a las que no les apetece usar el móvil para recibir un mensaje de verificación cuando están operando mediante banca online, aunque sea el sistema más seguro. Y creen que se están viendo obligados a realizar trabajos que antes hacian por ellos, y no saben distinguir una verificación de un mensaje de phishing o smishing de los que tanto se habla en la televisión. El dedo se les paraliza por el miedo a apretar lo que no deben", nos cuenta María, gestora personal de una importante entidad bancaria que ha sufrido una absorción. 

Está claro que tanto los bancos como el Estado deben acabar con el analfabetismo digital, pero los usuarios de la banca, como puso de relieve Carlos San Juan , el hombre que consiguió reunir las  las 600.000 firmas de la iniciativa 'Soy mayor, no idiota', tienen derecho a disponer de su dinero cuando quieran y cómo quieran. Ayer, en una sucursal de Caixabank de Madrid, una clienta que quería sacar más de 1.000 euros de su cuenta porque los necesitaba para hacer un pago urgente no pudo hacerlo porque ya habían pasado las once y el cajero solo le permitía sacar 1.000 euros diarios. Cuando quiso comprobar los movimientos del saldo, la tarjeta se le quedó bloqueada. El cajero, pese a que utilizó una clave básica, de las que desaconsejan usar todos los expertos en ciberseguridad, le dijo que se había equivocado. ¿Un error técnico? No hubiera tenido más suerte en el BBVA, que ayer estuvo prácticamente todo el día sin banca online, ni cajeros automáticos, ni servicio en oficinas. 

Por eso es importante seguir teniendo un plan b que nos permita seguir operando en caso de problemas, y debemos tener la posibilidad de seguir manejando el dinero en efectivo. Como ya manifestó en una entrevista a Escudo Digital el Coronel Fernando Acero, "la crisis mayor que se puede sumar a otra crisis o a un desastre es que el dinero no pueda cambiar de manos" y añadía que "el dinero físico nos da resiliencia como sociedad y  un margen de tiempo para adquirir productos y servicios en determinados casos, como un apagón de larga duración. La otra alternativa es el trueque, lo que es más complicado y arbitrario".  

La enorme importancia del acceso al dinero en efectivo y la crisis de suministros

Hemos hablado de nuevo con el Coronel en la reseva Fernando Acero, CISO de Oesía, sobre los problemas derivados de la ausencia de microchips, y considera que "nos encontramos ante una situación derivada del Just in Time, tener solo lo justo para fabricar algo, con lo cual se depende totalmente de la cadena de suministro. Al haberse roto las cadenas de estockaje, y al estar dimensionadas las cadenas de suministro para un suministro continuo, pero mucho más pequeño, no son capaces de absorber la enorme demanda de los grandes fabricantes". Y es que la pandemia paralizó los suministros, porque hubo fábricas que pararon y favoreció la práctica del just in time. Si a ello añadimos que han subido los costes de los fletes en un 400%, la situación es muy complicada. 

Y es que, asegura Fernando Acero, "los procesos se optimizan para que sean los más rentables posibles, pero eso puede ser un problema cuando las cosas se rompen o algo falla". Un ejemplo es lo que ocurrió en Seat cuanto se produjo un incendio en Barcelona en la Zona Franca en una fabrica que les hacía los salpicaderos. Tuvieron que parar la producción, no tenían stock. Por eso tiene que haber siempre alternativas, y por eso es importante el dinero en efectivo: "Imaginemos que se produce un ciberataque importante, algo que ya ha ocurrido en algunos sitios, y provoca un corte de energía prolongado que no nos permite acceder al dinero. La situación puede ser angustiosa, así como sus consecuencias. En ese caso, que se puede dar, si tengo monedas, o papel moneda, por lo menos podré comprar lo necesario. La economía se seguirá moviendo. No lo hará al nivel de antes, porque la economía de dinero electrónico mueve mucho más, pero lo hará". 

En cuanto a la crisis de los microchips y la escasex de silicio "la cadena logística no es capaz de absorber la gran demanda que hay, y el problema de la deslocalización no ayuda nada porque están muy lejos los sitios donde están los chips. Están en Taiwan y China, y hasta las empresas americanas los fabrican allí. ¿Y dónde tiene impacto esto? En los chips de las tarjetas de crédito, entre otros. Si tienes problemas con el chip de la tarjeta de crédito puedes tener problemas para operar con tu banco. Y el acceso al efectivo va a ser fundamental".

 

 

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