La Nasa estudia cómo practicar el sexo en el espacio

Los viajes espaciales han servido de inspiración a varias películas con cierto contenido erótico, pero de momento ignoramos cómo será el sexo en el espacio.

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Redactora Jefe de Escudo Digital

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La película Barbarella, protagonizada por Jane Fonda, producida en los sesenta, sí aborda el sexo en el espacio.
La película Barbarella, protagonizada por Jane Fonda, producida en los sesenta, sí aborda el sexo en el espacio.

¿Quien no se acuerda de Barbarella, la película protagonizada por Jane Fonda?

¿Y  la interesante manada de extraterrestres de todo tipo y condición de Flash Gordon, donde Ornella Muti interpretaba el papel de la hija de Ming el despiadado, papel interpretado por Max Von Sidow? En la mente de los aficionados a las películas cósmicas, el sexo se presupone o se da por hecho, pero también es cierto que en condiciones de gravedad cero, pese a la extraordinaria capacidad de movilidad postural, el cuerpo sufre, se descalcifican los huesos y se pierde masa muscular y se altera la circulación de la sangre. Pero la pregunta es qué pasa con la libido. Según publica la web Xataca, la NASA, que siempre se ha mostrado muy puritana al respecto en sus manifestaciones públicas,  ha tomado cartas en el asunto e investiga cómo será el sexo en el espacio. 

 

En el 2021 un equipo de académicos, mediante una propuesta, pedía a las principales organizaciones relacionadas con el espacio que estudiara este tema. Estamos hablando de un asunto de especial importancia  para construir asentamientos humanos. La disciplina a estudiar sería  la "Sexología espacial: el estudio científico de la intimidad y la sexualidad extraterrestres". Un enunciado más sencillo habría sido: ¿Cómo se practica el coito en el espacio?

"La ciencia espacial puede llevarnos al espacio exterior. Pero serán las relaciones humanas las que determinen si prosperamos como una civilización espacial", señalaban los autores del estudio, que resaltaban el sexo es de una importancia vital para los seres humanos. No solo el sexo, sino también la sensualidad. No ser acariciado ni acariciar a nadie puede ocasionar graves daños psicológicos a largo plazo en algunas personas. 

No se puede negar que la gravedad cero puede tener su ventajas, pero también sus inconvenientes. Tal vez se necesitaría de algún tipo de mecanismo o aparato para que los cuerpos no flotaran. La propia web Xataca explica que se han creado diseños especulativos y prototipos  de artilugios destinados a ayudar a los astronautas a poder hacer el amor. 

La pareja de astronautas americanos que viajó al espacio y su secreto

Ya ha habido, probablemente, estudios serios, y tal vez se hayan llevado a cabo en Rusia. No hay que olvidar que en los años ochenta la Unión Soviética lanzó la MIR, donde los astronautas podían pasar meses en el espacio. Pero ahora no es el momento para pedir información a Putin.

Practicar sexo en el espacio debe ser complicado. Una ligera presión con un dedo, sin fuerza de gravedad, puede propulsar a una persona lejos de la otra. Y eso sin hablar de la reproducción, según cuenta Xataca, es probable que los los líquidos se acumulen  "por falta de gravedad, lo que puede conducir a gotas enormes de sudor y semen flotando".

La Nasa sí ha estudiado la reproducción en el espacio entre especies de animales como moscas de la fruta, gusanos, caracoles, medusas, peces, ranas, pájaros y roedores. Pero los resultados no se pueden extrapolar a los seres humanos. ¿O sí? como recuerdan en el reportaje de Xataca, en el año 1992 dos astronautas de la NASA se casaron tras enamorarse en los entrenamientos. La misión de viajar al espacio no fue abortada por falta de tiempo. Manifestaron a su regreso que habían sido castos, pero hay quien no les cree. La verdad solo la saben ellos. 

 

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