Cinco árboles de Navidad ecológicos que han creado tendencia

Las ciudades no solo compiten para ver quién brilla más, sino también por saber quién es más sostenible.

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Cada Navidad, las ciudades de todo el mundo se esfuerzan en deslumbrar a sus visitantes con un despliegue de luces navideñas que cautive a quienes pasean por sus calles. No solo en el colorido radica su propuesta, sino también en otros valores como la sostenibilidad o el cuidado del medio ambiente. 

En los últimos años, algunas propuestas han destacado por su capacidad de integrarse con el ecosistema, bien sea por el consumo de energía verde o por sus componentes reciclables. Entre ellas, los árboles de Navidad, un componente que nunca puede faltar en las fiestas. Estos cinco son algunos de los que han mercado tendencia a nivel mundial, recopilados por el portal Ecocultura.com. 

Brisbane: Un árbol de navidad solar con estrella recargable 

La alcaldía de Brisbane, ciudad localizada en el estado de Queensland (Australia), asombró ya en 2009 a ciudadanos y turistas con la instalación de un árbol navideño de 21 metros cubierto de luces y de 250 borlas rojas, cuya iluminación se alimentaba de energía renovable. 

Lo más novedoso de su funcionamiento fue que la enorme estrella situada en su extremo superior servía de aparato colector de energía solar y generaba 50 amperes por hora, que sustentaron de electricidad las 16.000 lámparas que componían toda la instalación festiva. 

Milán: Estructura reciclable en Piazza Duomo 

En 2018, el tradicional árbol de Navidad de Piazza Duomo, junto a la catedral de Milán (Italia), por primera vez fue realizado íntegramente con criterio ecológico y pensado para su posterior desarmado y reciclado. 

La estructura cilíndrica de metal tenía 37 metros de altura y 14 metros de diámetro, estaba completamente iluminada por luces LED y fue escenario de iniciativas culturales y solidarias en su interior con capacidad para más de 100 personas. 

Barcelona, árbol a pedales 

En el año 2008, Barcelona instaló dos árboles navideños de 11 metros de altura cuyas estructuras metálicas se iluminaban por un mecanismo de generación de electricidad por pedaleo de los ciudadanos, quienes se ofrecían voluntariamente para comprobar el mecanismo. 

El suministro además se garantizaba con la captación de luz solar a través de placas solares colocadas en las hojas sintéticas de los árboles, que permitían la recarga de energía para potenciar la acción generada por las bicicletas. 

Nueva York, casas con fines sociales 

En 2019, el Rockefeller Center instaló su tradicional árbol gigante de luces multicolores con más de 50.000 lámparas LED que tradicionalmente se enciende justo el día después de acción de Gracias y se desmonta los primeros días de enero. Tras su desmantelamiento el árbol fue convertido en madera destinada para una ONG que construye casas con fines sociales. 

Roma y su ‘árbol de greenwashing’ 

No todo son buenas críticas para los árboles navideños. En la ciudad de Roma, muchos han criticado este año el colocado por el Ayuntamiento de la ciudad en la plaza Venecia ante el Altar de la Patria, en el corazón de la capital romana. 

El adorno, que ha costado al consistorio unos 200.000 euros, se alimenta de paneles solares instalados a sus lados. La medida del Ayuntamiento surgió como una forma de ahorrar ante las altas facturas de luz y como una manera de concientizar a la ciudadanía.  Pero no ha sido bien acogida por todos. Los partidos opositores al Ayuntamiento han calificado al árbol de antiestético y lo han tildado de “falso ecologismo”.