Pilar Rangel

Opinión

Cómo Rusia lanza sus campañas de desinformación en África

Experta en Terrorismo Internacional y en la lucha contra Daesh.

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Guerra de desinformación
Guerra de desinformación

Hemos visto cómo en los últimos años Rusia se ha convertido en un actor estratégico en África y muy especialmente en el Sahel. La forma de acceder ha sido a través de las operaciones de influencia y de desinformación por redes sociales. A su vez ha hecho acto de presencia la compañía Wagner en países como la Republica Centroafricana, donde son cercanos al presidente, y en Mali, donde el ministro de Defensa estudió en Moscú y es cercano al gobierno de Putin.

En cuanto a las campañas de desinformación, han hecho uso principalmente de Facebook y WhatsApp, así como de medios y agencias estatales rusos como Russia Today y Sputnik para generar y difundir contenido que refuerza su narrativa en contra de Francia, generando un profundo sentimiento antigalo y anticolonial frente a Occidente.

Rusia ha sido el principal proveedor de campañas de desinformación en África con al menos 16 operaciones conocidas en el continente.

Sin embargo, la identificación de campañas de desinformación cada vez más sofisticadas requiere tiempo y esfuerzo. Además, cuando estas campañas se exponen en África, las plataformas de redes sociales se han mostrado reacias a tomar medidas suficientes o a invertir en el nivel de moderación de contenido africano requerido para frenar la desinformación en tiempo real.

En lo que se refiere a la presencia de Wagner en Mali, el gobierno maliense insiste en que Wagner no está en el país mientras que paradójicamente alienta la idea de que los asesores rusos están consiguiendo en menos tiempo grandes victorias en la lucha contra el terrorismo yihadista. Sin embargo, esto es poco probable dado que es imposible que unos pocos de mercenarios rusos hagan mejor trabajo en la lucha contra el terrorismo yihadista en menos de un año que varios miles de soldados franceses y europeos apoyados por la aviación militar y los drones durante 10 años

Wagner llegó a Malí a finales de diciembre de 2021 y su número sería de unos mil mercenarios, según varias fuentes. Se encontrarían presentes en Tombuctú, y en Bamako, donde mantienen una base, así como en otras localidades junto al ejército maliense en operaciones en las regiones de Koulikoro, Mopti y Ségou. Se tiene noticia de que en Wagner ya han sufrido algunas bajas, y puede ser que algunos hayan sido tomados como rehenes por JNIM.

Sobre la forma de pago de Mali a Wagner algunos analistas dicen que lo realiza Argelia y otros que el pago se hace a través explotaciones de distintos recursos minerales. Además del oro, Malí es rico en bauxita, cobre, cobalto, litio y uranio.

Al hablar de las violaciones de los derechos humanos que Wagner ha cometido en otros países africanos tenemos que destacar que en Mali la MINUSMA, Human Rights Watch y Le Monde han vinculado a Wagner con los abusos cometidos por las fuerzas armadas malienses en la masacre de más de 200 personas perpetrada en Moura a fines de marzo de 2022. Frente a esta acusación, y en su defensa, Rusia acusa al ejército francés de llevar a cabo esta masacre.

Previo a ello, Rusia ha generado una política populista antifrancesa que ha encontrado eco en todo el Sahel, como lo demuestran las manifestaciones en Burkina Faso y Níger a fines de 2021, durante las cuales se bloqueó el movimiento de convoyes militares franceses. Esta campaña de desinformación rusa llego hasta el punto de que los manifestantes estaban convencidos de que el propósito de los convoyes franceses era entregar armas a los yihadistas.

La principal motivación de Rusia en África es desestabilizar la Unión Europea estimulando la migración desde África Occidental, o al menos saboteando los esfuerzos europeos para evitar una mayor migración a través de la estabilización del Sahel. Esta es, después de todo, una de las principales razones por las que Europa está presente en el Sahel.

La intervención rusa ofrece a Malí una alternativa al neocolonialismo francés y llena el vacío que Francia deja a medida que reduce su papel en la gestión de los desafíos de seguridad y gobernanza del país, pero desafía el prestigio altamente valorado de Francia en la región.

Según una investigación del Washington Post, los mensajes prorrusos y el contenido en las redes sociales se han multiplicado desde la guerra contra Ucrania. Decenas de cuentas en Burkina Faso y en los países vecinos están difundiendo el mismo mensaje: la OTAN es el agresor y Moscú "está en una misión humanitaria en Ucrania".

Hoy en día, las redes prorrusas se dirigen particularmente a los países de África occidental y central que luchan contra el conflicto. Entre ellos se encuentran Burkina Faso y Malí, ambos enfrentados a insurgencias terroristas e inestabilidad institucional coincidiendo además con que tienen grandes reservas de oro y minerales preciosos.

El Laboratorio DFR identificó una red coordinada de cinco páginas que impulsaban narrativas que promovían la intervención rusa en Malí mientras menospreciaban a Occidente, y a Francia en particular. Las páginas han publicado casi 24.000 publicaciones y son seguidas por más de 140.000 cuentas.

En septiembre de 2021, las páginas de la red comenzaron a promover a Wagner como una alternativa a las fuerzas francesas. Las páginas de la red con frecuencia publicaban contenido idéntico, a menudo con menos de 20 segundos de diferencia, encontró el Laboratorio DFR

En un segundo informe, los investigadores de DFR encontraron que el contenido prorruso se difundió en Facebook en África occidental en los meses previos a la toma del poder militar en Burkina Faso en enero. Horas después del golpe allí, los manifestantes en Uagadugú, la capital del país, corearon consignas prorrusas y antifrancesas.

Los verificadores de datos independientes etiquetaron varias publicaciones como engañosas, incluida una página prorrusa que reutilizó imágenes de aficionados aparentemente bien equipados en equipo de combate como soldados rusos.

Hay que decir que ya no son bots, dado que las principales empresas de redes sociales son muy buenas para identificarlos. Ahora hay personas reales detrás de las cuentas que llevan a cabo estas campañas de desinformación y desestabilización en África.

Europa debe saber que en la lucha contra Rusia el campo de batalla no está solo en Ucrania o en el Sahel, también lo está en el ciberespacio donde hay que actuar de forma preventiva para impedir estas campañas de desinformación y desestabilización y exigir a los grandes proveedores de estas RRSS el cierre de estas cuentas y que tomen medidas al respecto.

La guerra contra Rusia se libra en distintos campos de batalla y en todos debe estar preparada Europa, si quiere vencer esta grave amenaza.

Fuentes: https://www.theguardian.com/world/2022/apr/17/facebook-struggles-as-russia-steps-up-presence-in-unstable-west-africa