El avión ecológico que no quiere alas para volar

Se trata de un diseño futurista y llamativo que podría reducir considerablemente el consumo de combustible realizado por un avión comercial.

Gonzalo Díaz Bonet.

Especialista en Tecnología y Sostenibilidad.

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Imagen via Found And Explained
Imagen via Found And Explained

Su diseño es futurista y llamativo, pero también ecológico. Se calcula que este diseño podría reducir considerablemente el consumo de combustible realizado por un avión comercial durante los trayectos de pasajeros, una de las prioridades medioambientales la Unión Europea. Pero lo más llamativo es que no tiene alas, sino un enorme anillo que se cierra por encima de la aeronave uniéndose con la cola y conformando un diseño único hasta el momento. 

Y eso que el proyecto tiene ya cierta antigüedad. Sus primeros esbozos se remontan al año 1980, cuando el ingeniero Rolo Smithers intentó crear un avión comercial con una sola ala que pudiese prestar los mismos servicios que uno convencional. Los elevados costes del proyecto le disuadieron de seguir intentándolo, pero la nueva coyuntura internacional, donde cobra fuerza cualquier iniciativa que pueda favorecer el cuidado de la naturaleza, ha dado alas –nunca mejor dicho- a este viejo proyecto futurista. 

 

Por el momento, el diseño es objeto de debate en redes sociales y foros de aficionados a la aviación, que fantasean con la posibilidad de que se retome un diseño que, según publica El Confidencial, la compañía Lockheed Martin no ha descartado fabricar en un futuro.  

El diseño original del avión preveía una longitud de 51,8 metros y una altura de casi 23 metros gracias a esta ala redonda en forma de anillo. Su fabricación entrañaba una dificultad todavía mayor al tener que inclinarse hacia atrás 27 grados con el propósito de unirse a la cola del avión. Su interior ofrecería espacio para 120 pasajeros más la tripulación de la aerolínea   

Al no tener extremos en las alas, ya que son un círculo completo, esta aeronave podría brindar mayor sustento a la aeronave a la hora de despegar y aterrizar. También le permitiría verse afectada en menor medida por los vientos cruzados. Como argumento de mayor peso en nuestros tiempos, el medioamabiental. El Lockheed Wing Ring –que así se llama el proyecto- no gasta tanto combustible como un avión tradicional.  

Además, al ser mucho más delgado que un avión medio puede utilizar pistas especiales que ocupen menos espacio. Sin embargo, a pesar de todas estas enormes ventajas y de ocupar artículos en los medios de comunicación de los años 80, el avión nunca realizó oficialmente su primer vuelo histórico.

¿Llegará a volar algún día este peculiar diseño? No parece sencillo ya que, a pesar de sus ventajas medioambientales, nunca un avión con alas circulares ha sido capaz de despegar del suelo. Y en cuanto a la reducción de emisiones por parte de la aviación, son muchas y variadas las soluciones que ya se están despegando, desde el mayor empleo de los carburantes sostenibles (SAF) a la vuelta de los zepelines en los trayectos de corta distancia. 

También principios de este mes, se anunció que se estaba trabajando en un avión supersónico que promete ser la próxima generación de viajes comerciales. Diseñado por Oscar Viñals, de Barcelona (España), el avión, parecido a una nave espacial, parece sacado directamente de La Guerra de las Galaxias y puede transportar a 300 pasajeros en vuelos de ultralujo. 

Funciona con electricidad y alcanza una velocidad máxima de unos 1.150 km/h. Por su parte, la NASA también ha estado trabajando en un avión supersónico de hidrógeno que aspira a ser el doble de rápido que el Concorde.