Las medidas de Rusia para reforzar su censura en internet… y los trucos para evadirla

El Kremlin ha endurecido su represión desde que comenzó su invasión a Ucrania, pero existen formas para escapar de su control y de su propaganda.

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Imagen que representa la censura de Rusia en internet
Imagen que representa la censura de Rusia en internet

El gobierno de Rusia, liderado por Vladímir Putin, tiene un largo historial en lo que se refiere a la censura de internet y ha sumado un nuevo capítulo desde que empezó su cruenta invasión a Ucrania, que dio comienzo el pasado 24 de febrero y que el propio Putin anunció como una "operación militar especial".

A partir de ese momento, el Kremlin acentuó su control y represión en internet con el objetivo de restringir el acceso a la información de sus ciudadanos sobre lo que está ocurriendo en este conflicto con su país vecino. Para ello, el regulador ruso de telecomunicaciones Roskomnadzor ha impuesto una serie de medidas que incluyen la prohibición de varias redes sociales occidentales en su territorio – entre ellas Facebook, Twitter y, desde esta semana, también Instagram – o el bloqueo de las páginas web de decenas medios de comunicación.

En un primer momento, vetó algunos varios medios occidentales – incluidos la británica BBC, la alemana Deutsche Welle y la emisora estadounidense Voice of America – y, según ha adelantado este mismo miércoles AFP, a ellos les han seguido al menos 15 medios más que incluyen medios locales rusos, medios en ruso con sede en Israel y en Ucrania, así como el medio de investigación Bellingcat.

En este lapso de tiempo, las dos cámaras del Parlamento ruso aprobaron a principios del pasado mes de marzo una ley que castigará con hasta 15 años de cárcel cualquier información sobre las acciones de su ejército en Ucrania que califiquen como falsa. "Es posible que, literalmente desde mañana (sábado 5 de marzo) las normas castiguen, y muy severamente, a aquellos que mintieron e hicieron declaraciones que han desacreditado a nuestras fuerzas armadas", advirtió el presidente de la Duma Estatal, Viacheslav Volodin, según recogió un comunicado de la Cámara Baja.

Los trucos para evadir la censura rusa en internet y filtrar información sobre la guerra de Ucrania

Frente a estas fuertes restricciones de Rusia en el uso de internet, existen algunas formas para evitar esta censura y para que los ciudadanos rusos puedan acceder a información sobre la guerra de Ucrania que no pasaría los controles de su gobierno.

Una de ellas es la utilización de redes privadas virtuales (VPN por sus siglas en inglés, "Virtual Private Networks"), cuyas instalaciones se han disparado en Rusia aumentando hasta un 1.906% desde el comienzo del conflicto, como ya comentamos el pasado 2 de marzo.

La red Tor (por sus siglas "The Onion Routing") es otra forma de burlar la censura a la vez que proporciona seguridad y privacidad mientras se navega por internet. Organizaciones como Facebook, la BBC, The New York Times o Wikipedia disponen desde hace tiempo de una versión accesible a través de Tor y a ellas se sumó hace unos días Twitter, como respuesta al bloqueo de Rusia. Así lo reveló en la propia red social el ingeniero Alec Muffett, que ha contribuido a su lanzamiento y explicó que con el servicio Tor proporciona "mayor privacidad, integridad, fiabilidad y 'desbloqueabilidad' para las personas de todo el mundo" que usen esta red social.

El colectivo de ciberactivistas Anonymous, que declaró la ciberguerra a Rusia el mismo día que comenzó su ofensiva contra Ucrania y está cumpliendo con creces su amenaza, también ha animado a la gente a aportar su granito de arena en esta lucha contra el Kremlin. ¿Qué pueden hacer para ayudar? Informar a la ciudadanía rusa sobre el conflicto enviándoles correos electrónicos, mensajes de WhatsApp o SMS a través de la página web www.1920.in, que también da la opción de llamar a un número de teléfono al azar de los 20 millones de contactos que ha recopilado.

1920.in ha sido desarrollada por el grupo de hacker polaco Squad303, que lanza este llamamiento en la cabecera de su web:

"Casi 150 millones de rusos desconocen la verdad sobre las causas o el curso de la guerra en Ucrania. Se alimenta con las mentiras de la propaganda del Kremlin. No hay medios de comunicación libres en Rusia e Internet está censurado.

"Es posible que cada uno de nosotros transmita un mensaje directo a los habitantes de este país esclavizado. Squad303 le brinda una herramienta que le permite enviar mensajes de texto desde sus teléfonos directamente a rusos seleccionados al azar. Hágales saber la verdad. ¡Hágales saber el poder del mundo libre!".

Una iniciativa similar a esta web que ha creado Squad303 es la página www.callrussia.org, que tiene registrados 40 millones de números de teléfonos de civiles rusos para quien quiera ponerse en contacto con ellos y quitarles la venda de la desinformación que inunda su país.

"La máquina de propaganda rusa funciona muy bien. Su efecto zombi es terrorífico. Los medios independientes están cerrados, los periodistas callados. No hay nadie más que les diga la verdad a los rusos, que les muestre fotos de hospitales destruidos, niños asesinados y casas bombardeadas", dice la web.

La página también muestra otros mensajes que conforman un contundente alegato para colaborar con la causa. Según defiende, a Putin no le importa la opinión del resto del mundo, los líderes mundiales no pueden cambiar sus planes ni tampoco las sanciones, que no le dan miedo porque solo teme a una cosa: "las protestas del pueblo ruso en las calles. Y cuarenta millones de llamadas de 'Llamar a Rusia' pueden ayudar".

"Una llamada telefónica no puede poner fin a la guerra. Pero millones de llamadas telefónicas sí pueden. Vladímir Putin puede ordenar que ciudades enteras sean arrasadas, pero seguiremos comunicándonos con los rusos decentes, porque el primer día que se enfrenten a Putin será el último día de la guerra", sentencia.

Para que sea más fácil dar el paso de llamar a un número de teléfono aleatorio de un ciudadano ruso, la página web de "Call Russia" también ofrece una serie de pautas, ideadas por psicólogos, para saber cómo establecer la primera toma de contacto y cómo enfocar la conversación.